La región Piura es un territorio sísmicamente activo, donde el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico, INGEMMET ha identificado cerca de 40 zonas en riesgo de deslizamientos y derrumbes en las provincias de Ayabaca, Huancabamba, Morropón, Sullana, Paita y Talara; informó el Instituto Peruano de Economía (IPE).
El IPE precisó que, pese a ello, al cierre de 2025, el 66.4% de las viviendas de la región Piura eran informales, por encima del promedio nacional (61.7%).
Eso equivale a más de 227 mil viviendas, dentro de las cuales habitan 854 mil personas, según estimaciones del IPE. Además, en los últimos 18 años, el 78.3% de todas las viviendas nuevas construidas en la región surgieron de manera informal, mayor al promedio nacional (65.9%).
Subraya que la calidad estructural de estas viviendas es deficiente y afecta el acceso a servicios básicos. El 89.9% de las viviendas informales en Piura tiene pisos vulnerables, el 84.3% presenta techos con materiales precarios como calamina o fibra de cemento, y el 38.5% cuenta con paredes inadecuadas, todos superiores al promedio nacional. Asimismo, las viviendas informales de Piura reciben agua solo 5.4 horas al día en promedio.
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A esto se añade una brecha habitacional que no ha sido cubierta por la construcción formal. En Piura se construyen 1,325 viviendas formales al año en promedio, frente a una demanda estimada de 5,674 nuevos hogares anuales. Para cerrar el déficit en los próximos 10 años, la producción formal tendría que casi quintuplicarse. Mientras eso no ocurra, miles de familias seguirán optando por construir de manera informal, sin planos, sin supervisión y, con frecuencia, en zonas de riesgo.
El IPE dijo que las próximas elecciones regionales y municipales es una oportunidad para exigir a los candidatos propuestas claves.





