Fieles ganados por sus creencias llegan al cerro Intiorko pese a prohibición

Devotos encienden velas en señal de su fe, son los comerciantes quienes distorsionan el sentido real
Fieles ganados por sus creencias llegan al cerro Intiorko pese a prohibición

Fieles ganados por sus creencias llegan al cerro Intiorko pese a prohibición

30 de Marzo del 2018 - 11:01 » Textos: Redacción Tacna » Fotos: Correo

Pese a la prohibición de actos religiosos en la cima del cerro Intiorko ordenada por la Diócesis de Tacna y Moquegua, son miles las personas que desde ayer empezaron a llegar para expresar su devoción a la cruz, encender velas y orar por el bienestar de sus familiares.

Para el expresidente de la Asociación de Devotos de la Hermandad de la Santísima Cruz del Cerro Intiorko, Víctor Ninaja Ale, la fe y el amor a Dios está por encima de cualquier ley que puedan imponer los seres humanos. Es por eso que llega masivamente cada año en Semana Santa.

Contó que la asociación de devotos está tratando de recuperar la solemnidad que había hace décadas antes que se aglomeraran los juegos mecánicos y algunos peregrinos se excedieran con el alcohol.

RECUERDO. Recordó que en tiempos del obispo Hugo Garaycoa Hawkins se oficiaba una misa a las 23:00 horas en el Jueves Santo en la cual participaban representantes de las parroquias de Nuestra Señora de Fátima, Virgen de Copacababana, Espíritu Santo y Ciudad Nueva.

Así también los tacneños caminaban desde sus casas en diferentes puntos de la ciudad y subían al cerro Intiorko en un verdadero peregrinaje de esfuerzo y sacrificio. Ya luego se instaló el paradero en la “Salida a Tarata” con minibuses y colectivos, que traían a todo tipo de personas.

La presencia de comerciantes en los alrededores de la Capilla y jóvenes que solo subían para divertirse, hizo que el obispo Marco Cortez Lara retirara la categoría de hermandad a dicho grupo, prohibiera a sus sacerdotes oficiar misas allí y exhortara a los católicos a no subir al Intiorko.

Ninaja Ale contó que ahora han expulsado a los negocios de juegos mecánicos y comerciantes a una zona mucho más alejada. En los alrededores solo se permite la venta de artículos religiosos tan igual como la Diócesis permite al costado de la catedral.

Para hoy se espera unas 20 mil personas en el Intiorko las cuales hacen una cola larguísima para ingresar a la capilla y encomendarse a Cristo.