Soltar cargas innecesarias, tanto materiales como emocionales y que acumulamos a lo largo de la vida es lo que propone “Viajando sin maleta”, el nombre del espectáculo que presentará Adal Ramones en Lima.
El actor y presentador mexicano, en sincero diálogo con Correo, reafirma que su nuevo unipersonal que lo trae de vuelta el 23 de mayo en el Teatro Canout, apuesta por el humor como una herramienta de sanación para relativizar traumas y compromisos vacíos.
“Recordarás que en la pandemia se decía que necesitamos nada más que dos jeans y tres camisetas para vivir, que lo demás sobraba. ¡Pamplinas! Apenas terminó el COVID comenzaron otra vez los desfiles de modas, las ventas de ropa, se hizo famoso Temu, se expandió más todavía las ventas de cosas que no te sirven de nada", dice Ramones que busca que el público identifique el peso de lo superfluo, promoviendo una madurez basada en la simplicidad y en valorar los vínculos afectivos que son realmente auténticos.
Cada unipersonal tiene su propio proceso y origen.
Debe tener una lógica de narración, pero a la vez tiene y no tiene un por qué. Hay shows en los que de un tema cruzas a otro, de repente estás hablando de lo que sucede en un aeropuerto, cortas, hay risa y volteas a ver a alguien y le preguntas de qué equipo de fútbol es hincha. Y trae la camiseta y luego dices, a mí no me resulta ser seguidor de ningún equipo y te quejas de que el tuyo no ha ganado en 15 años.
Pero el elemento conductor de Viajando sin maleta son situaciones, anécdotas, historias de vida manejadas con mucho humor.
Sí, las que cargamos y no nos suman. Todos tenemos traumas de chavos, afortunadamente, en mi caso la mayoría ya muy domesticados, muy en su lugar, ya sabes en qué cajita lo pusiste y las abres para hacer el show. No desde ese escenario del que vuelve otra vez y te genera bronca, yo creo que vas madurando.
La madurez que te permite identificar cuáles son las verdaderas prioridades en la vida.
Por ejemplo, con el paso del tiempo, sabes que realmente tienes dos verdaderos amigos y máximo tres. Estás convencido de que a esos los cuidas, son un gran tesoro, pero no esos 150 0 200 “amigos” que van a llegar a una fiesta si los invitas. Esos no son amigos, los verdaderos son los que se puede levantar a las 4 de la mañana e ir por ti a la carretera a ayudarte porque se te ponchó la llanta, y esos son pocos.

Divertir pero también sacar una reflexión al público, eso es lo ideal.
Cuando tú escuchas la carcajada, cuando tú desde arriba, que dominas la visión de todos, ves cómo se voltean las parejas y se miran como diciendo: “Tú eres así”. Cuando salen de ahí, que si acaso van a cenar, van a platicar de lo que escucharon, algún tema o un par de temas les va a caer y van a admitir que algo no va bien.
¿El público de América Latina extraña Otro Rollo, la propuesta funcionaría en estos tiempos para un posible regreso?
Estados Unidos, el país que inventó los talk shows, ese programa nocturno con entrevistas, monólogos, humor grabado, invitados y música, los siguen teniendo al aire en plataformas y en señal abierta como los de Jimmy Fallon y Jimmy Kimmel. Yo pienso que programas como Otro Rollo encajan en cualquier programación en la que se tienen noticieros, magacines, telenovelas, programas deportivos. Cada país debería tener su talk show, es una propuesta de entretenimiento que no se debe perder.





