Su exitosa carrera en la música le ha otorgado a Luis Enrique la autoridad para reflexionar sobre el significado de la palabra vigencia, que es esa permanencia en la escena artística a pesar de las modas, tendencias, nuevas estrellas y una industria musical en constante cambio.
El talentoso intérprete y compositor, que estará el próximo 9 de mayo en Costa 21 junto a Tony y Mimy Succar, afirma que mantenerse más de tres décadas en la salsa, no es producto de la suerte, y menos de la casualidad.
“Para mantenerte vigente tienen que ver un cúmulo de factores que se dan a través del tiempo, a través de los cambios de una industria que hoy se transforma a diario. Al cabo del tiempo reconoces cuán importante es haber logrado sembrar una semilla en tierra fértil, en corazones que te siguen por el resto de tu vida”, dice el intérprete de “Mi mundo”, y “Yo no sé mañana”.
Hablo de lo importante de la vigencia y del trabajo constante, porque estamos en un mundo de lo viral, de lo rápido.
La música no es una carrera de ver quién llega primero, sino de quién resiste más. En mi caso, con 38 años de trabajo, siempre he hecho la música que he querido, los proyectos que pude hacer, desarrollar, y en el que me veo auténticamente como el Luis Enrique que nació para eso. He sido más que consecuente con mi trabajo desde que me enamoré de la música; no creo que haya sido algo premeditado.
Lo tuyo no son fórmulas, sino seguir tu instinto, tu corazón.
No hay fórmula para el éxito, nadie la tiene, es como que alguien se empeñe en decir, por ejemplo: hazme otro Date un chance, hazme otro Mi Mundo o Yo no sé mañana. No es así de fácil hacer hits, lo único cierto es que cuando una canción está en la calle ya no es tuya, ya voló, la gente lo recibe y la hace suya. Ese es un gran privilegio.

¿Cómo es actualmente tu proceso de creación musical, ha ido variando con el tiempo?
Para mí, la esencia siempre será la canción, ahí surge todo, desde ahí vas a poder desarrollarte y conectar. Si una canción es capaz de emocionarte no importa lo compleja que sea, o la más simple. No importa si tiene cuatro acordes o si tiene 10. La música es para conectar y para emocionar y todos los que escribimos, esperamos que nuestra canción genere un sentimiento dentro del corazón de la otra persona que la va escuchar.
¿Tienes canciones que nadie creía que se convertirían en hits?
En mi caso, las canciones que siempre me han dicho que no va a pasar nada con ellas, son las que se convierten en hits Incluso canciones que me han dicho que no debo grabar, por ejemplo, Date un chance. Cuando la grabé estábamos en la época de la salsa sensual y yo salgo con una canción media nueva trova y con mensaje social.
Estamos hablando de hace 36 años cuando salió “Date un chance”...
Imagínate, en un momento en el que no existía esto de la viralidad. Yo lanzo algo ahora mismo y se va a escuchar en todo el mundo, qué loco eso. En ese tiempo era ir de a poco con los discos bajo el brazo a las emisoras y a intentar vender lo que estábamos haciendo.
¿Crees que ahora es más fácil ser un artista popular?
Hay que tener claro qué cosa es popular, porque no todo lo popular es bueno. Una canción puede llegar a todo el mundo y la gente puede bailarla o cantarla, pero, ¿cuánta calidad tiene lo que estoy escuchando y lo que le estoy dando a la gente?
¿Cómo lograr la excelencia?
Yo siempre hago la música para mí, así soy el primer autocrítico, no lanzo música hasta que no estoy seguro de cuál es la intención detrás de lo que estoy diciendo y queriendo proponer. A veces, en este proceso resulta que no puede ser popular lo que hago, pero no necesariamente quiere decir que no es bueno. Yo más bien quiero gravitar hacia la excelencia, hacia lo bueno, lo que se ha escrito bien, lo que está bien arreglado, hacia lo que puedes bailar y puedes escuchar.
Todo músico o cantante debería aspirar a eso, estamos hoy con la tiranía de las redes y las tendencias.
Por el hecho de que tengas un millón de likes en un post se comete el error de llamar artista a alguien que apenas acaba de comenzar una carrera. El artista se crea, se trabaja, se hace en el camino, un éxito no necesariamente determina cuán grande artista eres o cuán poco lo eres, determina un inicio de algo.
A pesar de las nuevas tendencias en la música, la salsa sigue vigente, ¿qué opinas de lo que ha hecho Bad Bunny con el género?
Primero que todo, hay que verle la parte positiva a estas cosas,¿Qué ha hecho Bad Bunny, el artista global más importante en el mundo? En su último disco sigue siendo él y ha logrado que escuche salsa un público que no la tomaba en cuenta, para mí, eso es realmente importante. Más allá de que existamos otra generación que la venimos haciendo por muchos años y quizás hasta contracorriente y sin apoyo.
Hizo un disco que rompió con todo lo anterior.
Obedece también, creo yo, al profundo amor que él tiene por su país, su cultura, y no es falso, está siendo consecuente y va más allá de de querer hacer un disco de salsa o por creerse salsero. Valoro muchísimo ese atrevimiento en hacer algo y lograrlo, y además de eso, llevarlo a un público totalmente joven que lo sigue. Estás hablando de alguien que viene de otro género de música y se arriesga a hacer otro y que tiene éxito con eso. Eso te dice que un artista, hoy por hoy, no necesariamente debe ser esclavo o preso de un solo género si tiene el talento para hacer otra cosa.





