Catacaos, capital de la gastronomía regional, tiene en la Picantería La “Chayo” una auténtica representante de la cocina peruana, donde se preservan las recetas tradicionales y sabores que han formado parte de nuestra gastronomía.
Doña Rosario “Chayo” Imaz, cuya vida entera ha dedicado con amor y pasión a la cocina, ofrece una experiencia familiar auténtica con comida criolla tradicional piurana cocinada a leña, destacando platos como la ronda criolla y el cabrito con arroz y frijoles, sabores caseros para compartir en un ambiente que evoca la tradición, ahora de la mano de su hija Charo Zapata Imaz.
PUEDES VER: El sabroso seco de cabrito: el plato bandera de la cocina norteña
LEGADO
“Es una gran responsabilidad representar a mi familia y a mi madre. En la cocina crecimos mirando el trabajo de mis padres, observé a mi mamá preparando la chicha de jora, los ceviches y demás platos tradicionales que actualmente son bandera de la gastronomía y lo mejor, la “malarrabia”, sostuvo.
Más adelante, señaló que los clientes, especialmente turistas, disfrutan de la buena sazón y el amor por la cocina norteña heredada de su madre Rosario con buenos insumos y sobre todo deben mantener la frescura.
“Cuando asumí el reto de continuar el legado, fue emocionante revalorar todo lo que mi madre ya había obtenido, como los reconocimientos de Promperú, Perú mucho gusto, Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y otros más. Por ello, nos forjamos el día a día con una atención de primera calidad”, acotó.
MIRA ESTO: Mujeres tejedoras preservan legado ancestral en Catacaos y La Arena
BUEN PALADAR
“Nos toca poco a poco asumir retos, tenemos fe en nuestra clientela, ellos buscan el buen sabor y la magia de la cocina cataquense”, dijo Angela Trelles Zapata, nieta de doña Chayo.
“En nuestra condición de mujeres cocineras, somos perseverantes, tenemos el espíritu luchador para solucionar cualquier percance y trabajamos para dignificar la herencia de nuestra madre “La Chayo”, expresó Angela.
Los sabores son auténticos en platos ancestrales, utilizando técnicas de cocción a la leña y poca condimentación para un sabor extremadamente genuino.
Siguiendo el legado de doña “Chayo” con lo mejor de la gastronomía
Una picantería tradicional en el corazón de los piuranos que pasa de generación en generación, ahora con la heredera Charo Zapata