Casi el 30% de adolescentes peruanos presenta riesgo de problemas de salud mental. Expertos piden que la educación emocional sea un pilar del sistema educativo.
Casi el 30% de adolescentes peruanos presenta riesgo de problemas de salud mental. Expertos piden que la educación emocional sea un pilar del sistema educativo.

En el Perú, el éxito del sistema escolar sigue midiéndose casi exclusivamente por los logros académicos, mientras que la educación emocional continúa siendo un componente invisible, pese a su impacto directo en la salud mental de niños y adolescentes.

Según cifras del Ministerio de Salud (Minsa), el 29,6% de los adolescentes entre 12 y 17 años presenta riesgo de padecer algún problema de salud mental o emocional. Además, solo en 2023, 1 millón 76 mil 884 menores de 6 a 17 años fueron atendidos por episodios depresivos.

Una alerta en el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, especialistas advierten que, si bien existen avances normativos, la educación emocional como herramienta preventiva y transversal sigue siendo una tarea pendiente en las aulas peruanas.

La evidencia internacional demuestra que el desarrollo de habilidades socioemocionales desde la escuela puede reducir significativamente los riesgos de ansiedad, depresión y otros trastornos en la adolescencia.

Educación emocional: de tema marginal a necesidad urgente

Para Víctor Vásquez, coordinador de Bienestar y Tutoría de Innova Schools, la educación emocional ya no puede seguir siendo un complemento opcional.

“La educación emocional es un ámbito educativo nuevo que ha ido cobrando relevancia, pero todavía tenemos muchas carencias en formación docente, recursos y evaluación”, señaló.

Vásquez recordó que desde 2018, organismos internacionales como la OCDE y las pruebas PISA comenzaron a medir el bienestar socioemocional de los estudiantes, reflejando una preocupación global reciente.

Brecha entre la política y la práctica escolar

En el país existen iniciativas como el Plan Nacional de Salud Mental en Instituciones Educativas “Salud mental en tu cole” 2025–2026 y el Proyecto Educativo Nacional al 2036. Sin embargo, el especialista advierte que persiste una brecha entre la norma y la realidad cotidiana.

“Los docentes siguen priorizando matemática, comunicación y ciencias. Las habilidades emocionales dependen de tutorías aisladas o del esfuerzo individual de psicólogos escolares”, explicó Vásquez, señalando que esta situación tiene consecuencias directas en la salud mental estudiantil.

Un escudo preventivo frente a la depresión

El especialista sostiene que la educación emocional actúa como un escudo preventivo, especialmente durante la adolescencia, al brindar herramientas para:

  • Identificar y regular emociones
  • Pedir ayuda a tiempo
  • Establecer límites saludables
  • Reconocer redes de apoyo

Países como Finlandia y Japón han integrado estas competencias de forma estructural en su currículo, con resultados positivos.

En Finlandia, por ejemplo, el bienestar emocional atraviesa todas las asignaturas y se refuerza con programas como KiVa, una estrategia nacional contra el acoso escolar reconocida por su efectividad.

Desafíos urgentes para el próximo gobierno

Víctor Vásquez considera que la falta de resultados está relacionada con la ausencia de un liderazgo institucional claro en bienestar escolar.

“Necesitamos una dirección de bienestar que articule, evalúe y financie programas socioemocionales como eje central, no como un agregado”.

Entre las medidas urgentes, plantea:

  • Formación docente en habilidades socioemocionales
  • Inclusión de indicadores emocionales en evaluaciones censales
  • Mayor presupuesto para tutoría escolar
  • Atención al bienestar emocional de los docentes

“Un docente emocionalmente agotado no puede modelar autocuidado ni contención en el aula”, advirtió.

Invertir hoy para prevenir mañana

Para el especialista, apostar por la educación emocional no solo previene la depresión, sino que contribuye a formar ciudadanos resilientes, empáticos y capaces de resolver conflictos de manera pacífica.

“Autoconciencia, manejo emocional y capacidad de pedir ayuda son habilidades tan vitales como leer o sumar. El Perú no puede seguir dejándolas al azar”, concluyó.