Decenas de miles de curiosos acudieron al Monte Saint-Michel el sábado por la noche, o a Saint-Malo en la mañana, atraídos por la marea "del siglo". Más de 30.000 personas invadieron el sitio durante la "marea del siglo" que a las 20H07 llegó a un coeficiente récord de 119 sobre una escala de 120.
El puente pasarela que conduce del continente a la Maravilla clasificada como patrimonio mundial de la UNESCO estaba lleno de gente, cuando en el Monte mismo, una densa muchedumbre contemplaba el espectáculo de la marea alta.
Debido a que el punto máximo de la marea coincidió con la noche, se reforzó la iluminación habitual de la abadía y los contrafuertes con 60 proyectores colocados a lo largo de la pasarela, que iluminaban las aguas con rayos móviles.
Esta marea, que se produce en realidad cada 18 años, ya había reunido a unas 10.000 personas la noche del viernes en el Monte Saint-Michel, donde la amplitud de la marea (diferencia máxima entre la bajamar y la pleamar) era de 14 metros, más que un edificio de cuatro pisos.
El Monte Saint-Michel, patrimonio mundial de la Unesco, volvió a ser una isla.
Estas fuertes mareas se producen cuando se conjugan perfectamente varios factores astronómicos: alineamiento de los astros, distancias orbitales más cortas. Las mareas son el resultado de la atracción ejercida por la Luna y el Sol sobre mares y océanos.
La última "marea del siglo" se produjo el 10 de marzo de 1997 y la próxima será el 3 de marzo de 2033. La de este sábado será por el momento la marea más fuerte del siglo XXI.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/BIALNCBJTJDH5LMUDFKRL4ZSQU.jpg)
