¿Es posible afirmar que gastar en armas es descuidar el bienestar? Quienes declaran que invertir en Defensa Nacional disminuye el bien común, están dañando, por desconocimiento o intención, la seguridad de los peruanos.
Analicemos: presupuesto del 2025, de S/ 251801 millones, regiones y municipios 35,7%, Educación 19%, Salud 15%, Seguridad Ciudadana 7% y Defensa 3.53%. Presupuesto del 2026, de S/ 257562 millones, regiones y municipios 36,3%, Educación 19%, Salud 13%, Seguridad Ciudadana 6% y Defensa 3,9%.
Asombra que sin debates ni protestas, mediante Decreto de Urgencia, el gobierno, alegando carestía, asignó S/ 6820 millones a PetroPerú para comprar combustibles, y S/ 1823 millones a EsSalud para comprar medicinas que ya tenían en sus almacenes. Preocupa que políticos y tecnócratas olviden dedicarse al bienestar. Congresistas como Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Elvis Vergara (Acción Popular) y Américo Gonza (Perú Libre), entre otros, se oponen desde el 2024 a equipar las FF.AA., mientras “especialistas” como Pedro Francke, exministro de economía y académico en la PUCP, afirmó en el debate de equipos técnicos que “al mismo tiempo que nuestros jóvenes no tienen becas para poder estudiar, se compra aviones”.
Felizmente los ciudadanos tenemos claros los objetivos para el país: el 61% estamos a favor de comprar cazas para la FAP (CIT, 17/05/26), pues sabemos que obtener armas es proteger e influir en nuestro bienestar, obtener acceso a tecnología avanzada, desarrollar nuestra industria de Defensa, atraer inversionistas e innovadores, y generar trabajo para profesionales y técnicos. Invertir en defensa y en bienestar, es fórmula para crecer.




