Todos los ciudadanos del país, pero especialmente los que junto a sus familias se atienden en los servicios de salud que brinda el Estado, deberían exigir a los candidatos presidenciales –al menos a los serios y potables que hay en el ruedo, que no son muchos–, que digan con total claridad qué proponen para que los centros asistenciales del Ministerio de Salud y EsSalud dejen de ser focos de dramas humanos debido a la atención deficiente que se brinda no desde ahora, sino desde hace muchos años.

Acá nomás, en los hospitales Arzobispo Loayza y Dos de Mayo, todos los días se dan situaciones que son para llorar. Lo mismo pasa en el Hospital de Neoplásicas, en San Borja. Si esto ocurre en Lima, y en algunos casos a pocas cuadras de Palacio de Gobierno, en las diversas regiones la cosa se pone peor. Lo reportamos casi a diario en las ediciones regionales de Correo. ¿Qué dicen al respecto los candidatos que por estos días parecen tener soluciones para todo?

Los servicios de salud públicos en muchos casos no son dignos de seres humanos. Pedir citas es un calvario, y ni qué decir cuando se espera fecha para una operación. Lo terrible es que casi siempre esas esperas permiten que las enfermedades avancen. Otro problema son los servicios de emergencia. Los pacientes tienen que pasar días en una silla de ruedas estacionada en un pasadizo, mientras se busca la asignación de una cama. Esto ocurre a diario, por ejemplo, en el hospital Edgardo Rebagliati.

Hace unos días hemos publicado un informe preparado por la Sociedad de Comercio Exterior (Comex) donde se indica que entre 2019 y 2024, los asegurados a EsSalud destinaron 26 mil millones de soles de sus bolsillos en citas médicas y medicinas en centros asistenciales y farmacias privadas, todo por no acudir a los servicios que brinda esta institución, con tal de evitar la atención “ineficiente e inhumana” de una entidad que cuenta con millonarios ingresos.

En un país que se jacta de crecer y de tener una economía sana, el problema no puede ser el dinero. Además, si en EsSalud la gente prefiere irse a pagarle a un médico de la calle y a una farmacia, de manera involuntaria le está generando un gran ahorro. Entonces, ¿por qué los servicios de salud estatal son un calvario para el ciudadano?, ¿corrupción?, ¿desidia?, ¿incapacidad?, ¿todas las anteriores? Sería bueno escuchar las propuestas de los candidatos sobre un asunto prioritario, literalmente, de vida o muerte, que no puede ser dejado de lado.