La franja electoral ha sido cuestionada en las últimas elecciones generales por el mal uso de algunas organizaciones políticas, que destinaron todos sus fondos a medios regionales o incluso los asignaron sin tener candidaturas inscritas. Por ello, la ONPE aplazó su inicio del 5 de agosto al 5 de setiembre para las ERM 2026, decisión que resalté porque la norma fija un plazo de 60 días antes de la elección y, debido a la carga procesal de los JEE (11 292 listas presentadas y 101 947 candidatos), al 5 de agosto aún no existía un panorama completo de las listas que quedarían fuera del cálculo para la asignación de fondos. El Reglamento exige listas definitivamente inscritas, información que era materialmente imposible conocer en esa fecha, aunque sí podía precisarse mejor al 5 de septiembre (30 días antes de la elección).

Sin embargo, hemos caído en más de lo mismo. La modificación del Plan de Medios de la ONPE (R.J. N.° RJ-145-2026-JN) evidencia partidos con una sola lista provincial presentada en una región que terminó siendo improcedente antes del 5 de agosto. Incluso se detectó un partido que obtuvo franja electoral pese a que su única lista en Loreto presentó solo a un candidato y estaba destinada a ser declarada improcedente. Además, la información que brinda ahora la ONPE es menos transparente y tiene menor detalle sobre el gasto que en las EG 2026.

Esto demuestra que hace falta cambiar la normativa electoral; permitir que las organizaciones escojan espacios cuando la situación de sus listas aún no está definida carece de propósito. También es necesario que la comunicación y el intercambio de información entre el JNE y la ONPE sean eficientes y simultáneos.