Faltan menos de tres semanas para las elecciones generales y según la última encuesta de Datum Internacional publicada ayer por El Comercio, no hay mayor alteración de las preferencias, salvo la tendencia al alza de Jorge Nieto, aunque aparece en el quinto lugar, la caída de Wolfgang Grozo y César Acuña; y la casi desaparición de José Luna, José Williams y Roberto Chiabra. El castillista Roberto Sánchez, el que cierto sector de la izquierda quiere levantar como la “opción rural”, se ha quedado en el piso de la tabla.
Arriba se mantienen Keiko Fujimori (11,9%), Rafael López Aliaga (11,7%), Alfonso López Chau (6,5%) y Carlos Álvarez (5%), casi sin mayor variación que en sondeos anteriores. Tengamos en cuenta que los dos primeros están en esa posición desde hace un año atrás, lo que muestra un voto duro frente a opciones de izquierda, especialmente la más radical que hasta el momento no tiene posibilidad ni de pasar la valla. Quizá el recuerdo el impresentable de Pedro Castillo les esté pasando factura.
Sin embargo, como suele suceder en nuestro país, nada está dicho. La misma encuesta indica que el 57% aún no ha decidido a quién elegir, pues el 35% está evaluando entre las diferentes opciones, el 20% ni siquiera lo ha pensado aún y el 2% no sabe. Queda un bolsón importante de votos, al menos un 20%, que está buscando con quién irse. Por eso considero importantes los debates que se inician hoy, pues permitirán al ciudadano tener ante sus ojos a todos los que aspiran a ser presidente de nuestro país.
Desde esta noche podremos ver quién realmente trae propuestas, y quién es más de lo mismo. El país afronta serios problemas como el de la inseguridad. Ayer por la mañana, en la Costa Verde, en San Miguel, han asaltado a punta de fusil a un grupo de gente que trasladaba lingotes de oro. De otro lado, la extorsión, el sicariato y el robo siguen ahí, cobrando víctimas todos los días, mientras hay graves falencias en salud, educación e infraestructura. Por ahora la economía camina, pero podría ir mucho mejor.
Por todo eso, no debería haber espacio para los sinvergüenzas, demagogos, payasos, mercachifles, incapaces o defensores de sistemas que han fracasado donde han tratado de ser aplicados. Para solucionar los problemas del Perú se necesita gente seria, honesta y que venga rodeada de equipos que sumen, y no sean un lastre. Ya en el 2021, en plena crisis por la pandemia, dimos un salto al vacío al elegir a un semianalfabeto y ladrón que a muchos les hizo gracia por el sombrero que llevaba puesto. Esa historia jamás se debe repetir.




