El brutal asesinato del policía Enrique Vásquez Durán y el audio en que el cabecilla de la protesta contra el proyecto cuprífero Tía María, Pepe Julio Gutiérrez, de las filas de Tierra y Libertad, pide sus “lentejas en efectivo” para suspender los reclamos, han revelado la verdadera cara de quienes están detrás de los desmanes que han costado tres vidas y ocasionado la paralización de gran parte del sur del país mientras el presidente Ollanta Humala no sabe qué hacer.

Los supuestos “defensores de los derechos humanos”, esos que dicen luchar por el ambiente, las plantas, los ríos y la vida (lindos, ¿no?), han quedado desenmascarados como promotores de turbas de asesinos que no tuvieron el menor reparo en destrozarle el cráneo a un efectivo policial, mientras a otros tres los agarraron a cadenazos. ¿Los autores de esta brutalidad pueden estar en el mismo bando de quienes viven de llamarse “luchadores sociales”?

De otro lado tenemos al tal Pepe Julio Gutiérrez, integrante de Tierra y Libertad, del excura Marco Arana, aquel personaje que se hace llamar “ambientalista” para hacer carrera política. El sujeto ese al que el ministro del Interior ha llamado “delincuente” ha sido sorprendido pidiendo miles de dólares en efectivo para suspender los reclamos contra Tía María. Queda claro que la defensa del hábitat es lo de menos. Queda claro que es solo un pretexto para sacar plata y votos.

Todos aquellos que se consideran la “reserva moral” de este país y se manifiestan en medios de comunicación y redes sociales, deberían ser coherentes y convertirse en los primeros en marcar distancia de estas personas, a las que, como vemos, lo que menos les interesa es el medio ambiente y su conservación. No se puede defender la vida con una mano mientras la otra se estira para recibir una coima o se utiliza para asesinar a un policía y masacrar a otros.

Y sobre el caso de las lentejas “verdes” de Pepe Julio -discípulo del excura Arana, el hombre de la “proletaria” camioneta Land Rover- sería bueno que la empresa Southern diga si ha tenido que ver o no con este aparente intento de soborno que un abogado arequipeño hizo al “dirigente” que se espera sea detenido en las próximas horas, tal como manda la ley, junto con todos los cabecillas de los reclamos que han costado la vida de tres peruanos.