Cómo le habrá quedado el ojo al ciudadano de La Libertad que vive a merced de la extorsión y el sicariato, que César Acuña, el que renunció al cargo de gobernador regional para postular a la Presidencia de la República, haya destinado millonarios recursos públicos para una campaña digital de difusión de “obras” con la evidente intención de apuntalar su candidatura.

Cuarto Poder ha señalado que la intención inicial era usar 479 millones del Gobierno Regional de La Libertad para inundar Facebook, Instagram, Youtube y buscadores con propaganda de Acuña y su gestión en La Libertad, todo antes de su renuncia para tratar de llegar a Palacio de Gobierno. Al final, los plazos corrieron, el tiempo se acortó y el monto se redujo a 185 soles por 47 días. Plata como cancha, pero del bolsillo del ciudadano.

Acuña siempre se ha jactado al afirmar que no roba porque tiene mucha plata, puede ser, pero eso no impide que apele a “mañoserías” como las de usar fondos públicos para hacer campaña electoral encubierta, cuando hay múltiples necesidades que atender en una región que se desangra en medio de la violencia.

Con esos antecedentes, increíble que aún quede gente que piense votar por Acuña y su partido. Está bajo en las encuestas, no va a pasar a la segunda vuelta y quizá ni supere la valla electoral, pero que al menos 20 personas piensen votar por este personaje, es algo difícil de entender.