El Instituto Geofísico del Perú (IGP) celebrará en los próximos días el 59 aniversario de la construcción de una de sus principales facilidades científicas, el Radio Observatorio de Jicamarca (ROJ). Aunque estamos a un paso de los sesenta años, estamos lejos del retiro.
El observatorio es en la actualidad reconocido por la comunidad científica internacional como el más importante centro de observación de los fenómenos que ocurren en la ionosfera y alta atmósfera ecuatorial. Esto gracias a que contamos con el radar ionosférico más grande y potente del mundo, cuya antena mide aproximadamente 300 x 300 m2 cubriendo un área similar a la de 10 canchas de fútbol y generando ondas de radio de algunos megavatios de potencia. Sus observaciones permiten el desarrollo de una serie de investigaciones científicas con la participación de investigadores nacionales como extranjeros. Esto, además, ha permitido que se mantenga una colaboración fluida con centros de investigación de diversas partes del mundo con los cuales venimos desarrollando proyectos en diversas regiones del Perú.
Además, el Radio Observatorio del Instituto Geofísico del Perú se ha convertido en un laboratorio de desarrollo de instrumentación geofísica, donde junto con las diversas áreas del IGP, venimos participando en diferentes proyectos de desarrollo de instrumentación para el monitoreo de diversos fenómenos geofísicos, como huaicos, deslizamientos, vientos, precipitaciones, entre otros. Uno de estos proyectos es el desarrollo de un radar meteorológico móvil, el cual nos permitirá medir las lluvias en una determinada región cubriendo un área de 50 km a la redonda. Este tipo de mediciones no solo nos permitirán estudiar el clima en diversas regiones del país, sino que además nos permitirían implementar sistemas de alerta de huaicos o deslizamientos, contribuyendo de este modo con la gestión de riesgo de desastres en el país.
La coyuntura actual del país, y del mundo en general, nos demuestra la importancia de apostar por la ciencia en el Perú. A un año de cumplir 60 años, el observatorio mantiene viva su relevancia nacional e internacional, siendo orgullo del IGP y contribuyendo a mantener vivo el lema “ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.




