Por segundo día consecutivo, la idoneidad de las llamadas pruebas rápidas para el diagnóstico del coronavirus se convirtió ayer en tema de debate, el cual incluso trascendió al círculo médico, la población y llegó a Palacio de Gobierno.
La especialista en genética molecular Verónica Rubin enfatizó en que este tipo de pruebas no garantiza un examen efectivo de esta pandemia mundial.
Así, se sumó a la opinión que emitió en la víspera el biólogo y exjefe del Instituto Nacional de Salud (INS), Ernesto Bustamante, quien dijo que el millón 400 mil pruebas de test rápido no detectaban el virus a tiempo y no iban a servir para esta emergencia.
Según Rubin, “la prueba mal llamada ‘prueba rápida’ arroja un falso negativo, de tal manera que no estamos detectando con celeridad si el paciente presenta o no el coronavirus”. En radio Capital, estimó que esta prueba tiene un margen de error del 40 %.
“El coronavirus tiene una particularidad: se contagia desde el primer día y en caso (el paciente infectado) sea asintomático, puedes estar contagiando a un montón de personas. (...) No es como otros virus. En este caso, puedes estar contagiando desde el primer día. Por eso, la idea es detectar desde un inicio”, comentó la bióloga de profesión.
Por ello, planteó al gobierno que adquiera pruebas moleculares -en sus siglas científicas: rt-PCR- “que nos dan la mayor cantidad de eficacia para el COVID-19”.
“Cada institución privada, cada universidad que tiene laboratorios puede, desde sus propias sedes, hacer diagnósticos de pruebas moleculares porque el Instituto Nacional de Salud ha agotado su capacidad en infraestructura y personal para realizar esa detección”, añadió Rubin.
De igual modo, la exministra de Salud, Silvia Pessah, puso reparos a la idoneidad de las pruebas rápidas. Explicó que este tipo de pruebas tiene como fin hallar dos tipos de anticuerpos: La Inmunoglobulina (IgG) e Inmunoglobulina M (Igm), que desarrolla el organismo infectado del COVID-19.
“Pero para que se produzca la Igm debes tener, por lo menos, entre cinco a siete días (de contraído el virus). Entonces, ¿(qué pasa con) todas esas personas que siguen contagiando, que no van a tener la IGM todavía, por ejemplo, los primeros tres días?”, planteó la exministra.
Pessah hizo estos cuestionamientos hace dos días durante una reunión de trabajo con expertos en salud pública, encabezada por el ministro de Salud, Víctor Zamora.
Entre tanto, desde Palacio de Gobierno, el presidente Martín Vizcarra, informó que, a la fecha, se han realizado 8,040 pruebas moleculares en el país, que garantizan un mayor nivel de confianza para el diagnóstico del coronavirus.
“Hasta la fecha, tenemos 8 mil 040 personas que han sido ‘muestreadas’ a través de la prueba molecular, que es la que tenemos establecida”, aclaró el mandatario.
Detalló que el stock del gobierno es de 12 mil pruebas moleculares, que tienen previsto realizarse a nivel nacional durante esta y la próxima semana.
“Adicionalmente, hemos autorizado un decreto de urgencia de comprar una cantidad mucho más grande de pruebas moleculares, el pedido es de hasta 300 mil pruebas”, añadió.
Sobre el millón 400 mil pruebas de test rápida, Vizcarra dio cuenta de que estas no pretenden reemplazar a las moleculares sino ser su complemento.
Indicó que estas compras responden a un análisis hecho por el Minsa y el Instituto Nacional de Salud, que plantearon “ser mucho más ambiciosos en la muestra realizada”.

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