Raúl Fernando Moscol León, quien se hizo popular como Rafemole en la década del setenta en las páginas de este diario, nos dejó la madrugada de ayer. Un paro cardiaco acabó con toda una vida dedicada a Piura y su familia; sin embargo, el término de su existencia terrenal no significa que su legado también se extinga.

Periodista, profesor e ingeniero industrial, pero antes que todo, esposo amoroso, padre y abuelo.

El exdirector de Correo, Rolando Rodrich Sarango recuerda que en esta casa editora "conoció también a Martha, que luego sería su esposa, el amor de su vida, y la madre de sus hijos".

Justamente, Raúl Fernando se encontraba en la ciudad de Lima junto a su compañera de toda la vida. Ambos asistían a la capital por motivos de salud.

Hace tan solo unos días participó de la juramentación de la nueva Directiva del Círculo de Periodistas de Piura. Todos se acercaron a saludarlo en el Salón de Actos "Miguel Grau" de la Municipalidad Provincial de Piura.

Algunos estrecharon su mano y otros le brindaron un caluroso abrazo. En aquel momento, como ocurre por lo general, nadie se imaginó que sería la última vez que lo verían con vida.

Egresado del centenario colegio San Miguel, promoción 1967, inicio su larga labor periodística el uno de abril de 1969.

Rafemole asumió el 31 octubre del 2011, el decanato del Consejo Regional de Piura del Colegio de Periodistas de Perú.

CORAJUDO. El personaje que nos deja, era un periodista combativo, de aquellos que están preparados para la "guerra". Nunca temió a ningún género periodístico, y como un hombre conocer de la importancia de los avances de la tecnología, tampoco se quedó en el papel, y se "mudó" a las páginas virtuales.

Inició en Correo, pasó por radio, televisión, periodismo deportivo, e incluso incursionó en la literatura.

"A la par de su labor periodística recogía datos y tomaba apuntes que le han servido después para escribir algunas de las obras que pudo presentar a consideración de la comunidad regional de Piura. Después de "Reportaje a Satanás" ha tenido éxito con "La Huelga de Nizama";"Jemu, hombre de dos siglos"; "Los años perdidos del Magisterio " y el referencial biográfico del doctor Luis Ginocchio Feijoo que tituló "Antes de Partir" entre otras obras publicadas y unas más que han quedado en su oficina", entre ellas "El Nobel Sanmiguelino", en donde pretendía dar cuenta de los pasos de Mario Vargas Llosa en Piura y el emblemático Colegio San Miguel.

Para el periodista Walter Seminario, a Rafemole "el periodismo le venía de herencia. Su padre fue uno de los periodistas más combativos que ha conocido Piura. Hombre decente, a quien tuve el honor y el gusto de conocer personalmente, pertenecía a esa fabulosa estirpe de hombres de prensa que asumen su vocación con el ánimo y la alegría de servir a la sociedad", comenta.

Rolando Rodrich añade que "a lo largo de unos 40 años, Rafemole continuó ejerciendo su vocación desde diversas empresas e iniciativas editoriales, con el mismo apasionamiento juvenil, con la sonrisa y alegría que repartió sin egoísmos a sus amigos", expresa.

De acuerdo a lo dicho por Hugo Gonzáles Zapata, jefe de Informaciones de Correo, "Rafemole era una persona inquieta, espontánea, correcta, que no se andaba con rodeos, siempre de la mano de la verdad. Era directo, tanto con los amigos como al ejercer el periodismo. Era un buen amigo, leal, y servicial", subraya.

LA DESPEDIDA. Las palabras recorridas en este texto, corroboran la calidad moral y ética de Raúl Fernando, a quien sus familiares, amigos, colegas y alumnos despedirán este sábado.

Él será velado en el domicilio de su mamá, ubicado en la calle Arequipa N°1386, y mañana sábado, a las 9 de la mañana, será llevado a la sede del Colegio de Periodistas, ubicado en la calle Tacna, cuadra doce, en donde recibirá un homenaje póstumo.

Dos horas más tarde se realizará una misa de cuerpo presente en el iglesia Santísimo Sacramento, de donde finalmente partida a su última morada en el cementerio Metropolitano de la ciudad de Piura.

TAGS RELACIONADOS