No lo decían abiertamente, pero, en el fondo, todos los periodistas de la delegación peruana estaban pendientes de la postura oficial del gobierno chileno con respecto al próximo fallo de la Corte Internacional de La Haya. Más aún si horas antes el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había dado al mundo y a Latinoamérica el mal ejemplo de desconocer la sentencia de dicho tribunal internacional en su litigio con la Nicaragua de Daniel Ortega.
El "preferimos mantener fricciones antes que permitir que Colombia sea desmembrada a jirones" resoplaba en los oídos de los periodistas peruanos como una actitud que podría ser, penosa y lamentablemente, imitada por Sebastián Piñera o algún "halcón" que nunca falta, de aquí a seis meses, cuando La Haya hubiese emitido su inapelable veredicto en el contencioso Perú-Chile.
DECISIONES. El IV Encuentro de Directores, Editores y Medios de Comunicación de Perú y Chile arrancó en el Salón Aquiles Portaluppi de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Chile el miércoles 21.
La primera en hablar fue Cecilia Pérez Jara, ministra secretaria general de Gobierno de Chile, a la sazón vocera oficial del presidente Piñera y su administración.
¿Habla por el presidente Piñera? ¿Es la versión del gobierno chileno?, preguntamos al final del evento. "¡Es la vocera del gobierno!", respondieron los colegas chilenos, entre ellos el director de El Mercurio, Cristián Zegers; y el de La Tercera, Cristian Bofill, dos de los diarios más influyentes y reputados de este país.
Cecilia Pérez había dicho al inaugurar el encuentro: "Estamos a 11 días del inicio de la fase oral en La Haya y el presidente (Piñera) nos ha recordado que asumamos un rol moderador, que fomentemos la tranquilidad y la paz, porque lo que nos espera a largo plazo es lograr una paz duradera". Y ahí se acabó el asunto de La Haya, comentaron algunos. No hablemos más: la posición chilena está clarísima.
Pero la simpática secretaria general pretendía -a lo mejor- dejar extremadamente bien sentada la posición de su gobierno. Y repasó la historia, las relaciones entre ambos países, las expectativas mutuas y abundó en detalles.
UN AJÍ SIN PICOR. Entre otras cosas, dijo que las relaciones empresariales peruano-chilenas están en su punto más alto, como nunca antes lo habían estado. En ese sentido, recordó que los empresarios sureños tienen en el Perú la friolera de $12 mil millones invertidos, en tanto que sus pares peruanos ya llegan a los $7 mil millones. La cifra, en verdad, nos sorprendió. En su sillón, y en voz baja, alguien añadió que, además, estaría por concretarse una importante inversión minera con capitales peruanos, situación que elevaría la cifra por encima de los $10 mil millones para la rojiblanca.
El flujo de personas también refleja ese intenso intercambio. Pérez estimó que en Chile hay no menos de 200 mil peruanos residiendo y que cualquier barrio que se precie de ser tal, alberga un restaurante peruano, donde, entre otras delicias, los chilenos degustan potajes como el ají de gallina y el seco de cordero, que según dijo "son mis favoritos".
Y recordó las últimas reuniones bilaterales en Seguridad y Defensa (para regular los gastos en ese sector tan sensible), las citas recientes entre empresarios, entre mujeres y, en fin, otros tantos encuentros (como este de periodistas, por ejemplo) con miras a la integración de ambas naciones en los más diversos rubros.
La vocera, ya a punto de culminar su intervención, recordó que el presidente chileno había dicho que "hoy es mucho más lo que nos une que lo que nos divide", y que más allá de lo que pase en La Haya, seguiremos compartiendo límites, seguiremos siendo vecinos y seguiremos intercambiando familias. Más claro, ni el agua.
Doña Cecilia Pérez Jara se retiró en medio del aplauso fuerte y sincero de los colegas chilenos y, más sonoros, de sus pares peruanos.
PRUDENCIA Y SOLVENCIA. Luego se abrió el debate e intercambio de ideas entre los hombres de prensa. Danilo Arbilla, moderador uruguayo expresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), recordó los puntos de la agenda. En repaso, se acordó emitir un pronunciamiento sobre las amenazas contra la prensa en algunos países cuyos gobiernos no hacen honor a prácticas democráticas. Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, por ejemplo, en lo que concierne a un necesario respeto a la libertad de prensa, no están en la misma vereda por donde caminan Perú y Chile.
El punto central en este evento se sintetizó más o menos así: los medios de comunicación de Perú y Chile deberán seguir haciendo sus máximos esfuerzos para manejar este tema (el contencioso de La Haya) con la máxima prudencia y solvencia posible. Pero además deberán ponerles paños fríos a las previsibles reacciones de los termocéfalos que nunca faltan.
EL CANCILLER Y PUNTO. Y más tarde, ya en la sede de Relaciones Exteriores, el canciller chileno, Alfredo Moreno, recién llegado de una gira internacional, nos recibió en su despacho y, aunque lo conversado allí tenía carácter de "off the record" (reservado), no podemos dejar de resumir lo expresado por el máximo representante de la diplomacia chilena: Chile respetará el fallo de La Haya y, al margen de lo que ahí suceda, ese país y el Perú tienen que seguir construyendo las excelentes relaciones que hoy en día tienen.

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