Con 94 votos a favor y después de varios meses, el Pleno del aprobó el dictamen que modifica el Código Penal y el Código de los Niños y Adolescentes, con la finalidad de ampliar la protección penal para los casos de violencia contra las mujeres (agresiones, lesiones y ) e integrantes del grupo familiar.

Lo que más se destaca es el aumento de penas que van desde los 20 a 30 años de pena privativa de la libertad en caso de feminicidios. Anteriormente, la pena mínima era de 15 años. Según se lee en la norma, hay una serie de agravantes: violencia familiar, coacción, hostigamiento o acoso sexual, abuso de poder, confianza o de cualquier otra posición o relación que le confiera autoridad al agresor o cualquier forma de discriminación contra la mujer.

Además, también hay agravantes si la víctima era menor de edad o mayor de 60 años, si estaba embarazada o bajo cuidado del feminicida. La misma pena se aplicará si fue violada o sometida a actos de mutilación, si padecía de discapacidad o si era víctima de trata de personas. De igual manera si al momento del delito fue presenciado por los hijos de la víctima o por cualquier otro menor de edad.

Pérdida de la patria potestad

En palabras de la congresista , la aprobación de este conjunto de proyectos de ley que incrementan penas, sanciones y agravantes en casos de feminicidio y violencia contra la mujer, "hay cambios en diferentes artículos", y resaltó el hecho de que el sujeto que haya cometido feminicidio o sea el causante de lesiones graves contra su pareja o cónyuge "pierda la patria potestad de los niños o esta se suspenda", porque se "han conocido casos en los que los menores continúan con el agresor pese al delito cometido".

Asimismo, si antes el estar bajo efectos del alcohol o drogas aminoraba la pena, ahora es un agravante. También se ha especificado agravantes según la relación con la víctima y la influencia que ejercía en el entorno.