Entre gallos y medianoche, con una sentencia vigente por más de once años de prisión, la expremier Betssy Chávez partió ayer rumbo a México durante la madrugada.
El gobierno de la presidenta Keiko Fujimori decidió otorgarle el salvoconducto requerido para dicho traslado, que la también excongresista esperó por nueve meses, desde el 3 de noviembre de 2025 cuando escapó para pedir el asilo.
Con esa decisión gubernamental, se reestablecieron las relaciones diplomáticas con México. La homóloga de Fujimori en el país vecino, Claudia Sheinbaum, saludó la medida, pero insistió en su crítica a la sentencia del expresidente Pedro Castillo.

Salida
Chávez Chino “salió del Grupo 8 (unidad de transporte de la Fuerza Aérea del Perú) alrededor de la medianoche”. El avión que la trasladó fue enviado exclusivamente para ella por la Fuerza Aérea mexicana. De acuerdo al canciller Carlos Espá, su partida se desarrolló con “normalidad”.
“Hicimos las coordinaciones con la mayor confidencialidad posible para garantizar su tranquilidad y todas las garantías del caso”, sostuvo a Canal N. Previamente, poco antes de las 7:00 a.m., la Cancillería ya había dado cuenta de dicha situación.
Sobre el otorgamiento del salvoconducto, precisó que este respondió a “las obligaciones derivadas de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, de la que el Perú y México son partes”.
“El Gobierno del Perú reitera, de manera enfática, que no existe persecución política y que en el país impera el Estado de Derecho”, aseveró Torre Tagle.
En el pronunciamiento, anunciaron el restablecimiento de las conexiones diplomáticas con entre ambos país, “considerando los históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación que los unen”.
Perú y México tomaron distancia diplomática en noviembre de 2025 luego que el Gobierno de José Jerí rechazara el citado asilo político. La secuencia fue la siguiente: el Tribunal Constitucional –por mayoría– ordenó excarcelar a Chávez tras señalar que, meses atrás, permaneció ocho días recluida sin una definición sobre la solicitud para ampliar su prisión preventiva (ver infografía).
Ya en libertad, la exlegisladora de Perú Libre dejó de presentarse a las audiencias del juicio oral por el golpe. Luego, el Estado informó que ya residía en la Residencia de la Embajada de México como asilada. En noviembre de 2025, fue sentenciada por conspiración para la rebelión a 11 años, 5 meses y 15 días de prisión.
En el comunicado, la Cancillería aseguró que se reservarán el derecho de solicitar una extradición “de conformidad con los tratados aplicables a ambos Estados, ello en caso de que las autoridades judiciales peruanas lo requieran”. Este, no obstante, es un escenario poco favorable, de acuerdo a excancilleres consultados por Correo.


Al frente
Conocida la noticia, las presidentas de Perú y México, Keiko Fujimori y Claudia Sheinbaum, respectivamente, se pronunciaron.
La primera en hacerlo fue la dignataria mexicana, quien acostumbra a brindar una conferencia de prensa matutina. En aquel momento, Chávez aún no arribaba a dicho país.
“Fue un diálogo que se emprendió con el nuevo gobierno del Perú, desde hace ya varias semanas, fue una solicitud que hicimos. Es un elemento o una acción que, de buena voluntad, digámoslo así, de la presidenta Fujimori hacia México. Con esto se van a reestablecer las relaciones (diplomáticas) con Perú”, indicó. Inmediatamente, reiteró que su gestión “seguirá en la defensa del presidente Castillo por las razones expuestas”.
“Ellos lo saben, el nuevo gobierno de Perú lo sabe; es un paso (el salvoconducto a la expremier). Bienvenida, Betssy Chávez a México”, acotó Sheinbaum.
Entre tanto, desde Junín, a donde se trasladó para supervisar el control de daños gestionado tras el sismo que vivió la región, Fujimori dio su versión del tema.
“Como lo señalé antes de asumir el mando, para nosotros era uno de nuestros objetivos y así se lo indicamos al canciller Espá: recuperar estas relaciones (con México). Nosotros vamos a tener un gobierno muy institucional y de absoluto respeto al Estado de Derecho. Con este principio, de acuerdo al derecho internacional, correspondía que el gobierno otorgue el salvoconducto”, afirmó.
La dignataria agregó que, “cuando uno actúa de manera institucional, no ve los colores políticos; uno actúa de acuerdo a ley”. Luego, detalló que nombrarán a un embajador de Perú en México y que esperan una gestión similar por parte del país vecino.
En otro momento, aseguró que respeta la posición de Sheinbaum sobre Castillo. “Sabemos cuál va a ser la postura de la presidenta Sheinbaum y está en su derecho de tenerla”, puntualizó.
Más reacciones
La salida de Chávez agitó el ambiente político. Figuras del partido político Juntos por el Perú (JP), que abogan por la libertad de Castillo y seguían de cerca el caso de la expremier, saludaron la decisión.
El candidato presidencial de JP y actual asesor parlamentario, Roberto Sánchez, sostuvo que “conceder el salvoconducto a Betsy Chávez ocurre porque era ya insostenible seguir negándolo”.
Los diputados Yenifer Paredes y Ernesto Zunini, también secretario general de JP, refirieron comentarios similares.
“Saludamos que se haya elaborado el salvoconducto, pudo darse hace mucho tiempo. Saludamos que se esté respetando, el asilo político es un derecho (…). Saludo las buenas iniciativas. (Fujimori) inició bien, está buscando el bien del Perú, creo”, indicó Paredes a la prensa. Luego, negó haberse acercado a la dignataria para solicitar el indulto de su cuñado, Pedro Castillo.
Zunini, en tanto, insistió con la excarcelación del exmandatario. “Saludamos el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con México (…). Sin embargo, en el país sigue pendiente una solución humanitaria y jurídica justa para el presidente Castillo. El respeto a los convenios entre Estados debe primar siempre”, señaló vía X.





