​Keikismo apela a más de una estrategia para dejar sin curul a Kenji Fujimori

Cinco legisladores de FP abandonaron la votación para tener derecho a manifestarse en el pleno. La otra opción es que puedan dejarlo sin curul, junto con Bocángel y Ramírez, con solo 51 votos
​Keikismo apela a más de una estrategia para dejar sin curul a Kenji Fujimori

​Keikismo apela a más de una estrategia para dejar sin curul a Kenji Fujimori

24 de Mayo del 2018 - 12:18 » Textos: Juan Hidalgo (jthidalgo@grupoepensa.pe) » Fotos: Grupo Epensa

El destino de Kenji FujimoriBienvenido RamírezGuillermo Bocángel está en manos de Fuerza Popular (FP), que ha tomado todos los recaudos legales para dejarlos sin curul. Y es que, tal como se esperaba, la Comisión Permanente del Congreso aprobó el informe elaborado por el legislador César Segura (también de tienda “naranja”) que recomendó el desafuero de los tres parlamentarios por su participación en los “mamanivideos”.

En efecto, ayer se dio luz verde a que el respectivo proceso se debata en el pleno del Legislativo por diversas infracciones constitucionales y la comisión delitos de función pública.

Luego de casi dos horas de discusión, la Comisión Permanente efectuó tres votaciones para cada uno de los tres legisladores mencionados (en total, fueron nueve), cada una de las cuales fue aprobada.

La primera fue por infracción al artículo 39 de la Constitución Política del Perú, la segunda por vulnerar los artículos 35, 38, 43 y 44 de la Carta Magna y la tercera por los delitos de cohecho activo genérico y tráfico de influencias (delitos de función). Estos últimos se aprobaron por unanimidad.

En todos los casos fueron 15 los parlamentarios que expresaron su respaldo, su rechazo o su abstención de apoyar el pedido de desafuero, excepto en la primera votación que involucró a Bocángel, en la cual participaron 16 legisladores, entre ellos César Segura, quien elaboró el citado informe.

AUSENTISMO

¿Y a qué apunta FP? Es que aunque la Comisión Permanente está compuesta por 30 integrantes, ayer asistieron 26 y muchos de ellos se retiraron antes de la votación, entre ellos cinco fujimoristas (Lourdes Alcorta, Karina Beteta, Daniel Salaverry, Milagros Salazar y Octavio Salazar), dos oficialistas (Juan Sheput y Gilbert Violeta) y el acciopopulista Edmundo del Águila.

De acuerdo con el artículo 89 del Reglamento del Congreso, sobre el procedimiento de acusación constitucional, para la destitución de un legislador se requieren dos tercios del número de parlamentarios, sin contar a los que estén en la Comisión Permanente.

Sin embargo, este mismo artículo estipula que se debe cumplir el principio de razonabilidad señalado por la Comisión de Constitución el 27 de enero del 2004, el que establece que “solo está impedido de votar las acusaciones constitucionales en el Pleno del Congreso quien ejerció su voto en la Comisión Permanente, sea en su condición de titular o de suplente”.

Bajo ese contexto, los cinco congresistas de Fuerza Popular que asistieron y no votaron en la sesión de ayer, podrán hacerlo en el pleno, además del presidente de ese poder, Luis Galarreta, y el primer vicepresidente, Mario Mantilla, con lo que tendrían 51 legisladores con voz.

Fuentes del Congreso revelaron que aunque solo votaron 15 congresistas, lo que deja a 115 habilitados para votar en el pleno, para el fujimorismo el número de votos que se requiere para la destitución sigue siendo 67 (dos tercios) en vez de 72, pues ellos interpretan que el universo de 100 congresistas (restando el número de integrantes de la Comisión Permanente) se mantiene. “Afirman que así lo indica el artículo 89”, añaden.

Sin embargo, las fuentes también revelaron una suerte de “plan B” de la bancada “naranja” (en caso no lleguen a los 67 votos), pues advirtieron que el Reglamento del Congreso, en su artículo 25, establece que solo se necesita la mitad más uno de los legisladores -es decir 51, en este caso- para disponer que un parlamentario sea reemplazado por su accesitario en caso de que enfrente un proceso penal, como un delito de función. En esta opción, el desafuero se mantendría solo hasta que el legislador sea declarado inocente en un proceso penal.

En consecuencia, si la destitución no prosperase, para lo cual necesitarían 67 votos -hasta ahora parece contar con el apoyo de Nuevo Perú- Fuerza Popular conduciría el proceso por el camino de las acusaciones por el delito de función, para lo cual, ya tienen los 51 votos.