Alberto Otárola anunció el pedido de facultades legislativas. (Foto: Congreso)
Alberto Otárola anunció el pedido de facultades legislativas. (Foto: Congreso)

El Gabinete que dirige el premier Alberto Otárola recibió ayer el voto de confianza del Congreso en medio de una seria crisis política y a un día de las violentas protestas en Puno que dejaron 18 muertes, entre ellas el asesinato de un policía.

Tras una ardua jornada, el Gabinete Otárola obtuvo el respaldo de 73 congresistas, 43 votaron en contra y 6 se abstuvieron.

Las bancadas que se opusieron fueron, en su mayoría, las que antes apoyaron a Pedro Castillo: el Bloque Magisterial, Perú Libre, Podemos, Cambio Democrático y los No Agrupados.

La sesión se inició al promediar la una de la tarde y antes de las palabras del premier, sufrió un serie incidente. Las bancadas de izquierda empezaron a lanzar gritos desaforados y llamar “asesino” a Otárola.

Algunos congresistas bajaron hasta los escaños donde se ubicaron los ministros y los encararon con violencia y hostilidad. Paralelamente, otros colocaron las fotos de los fallecidos sobre una manta colocada en el piso del hemiciclo.

Los ánimos se caldearon. Las llamadas bancadas democráticas respondieron a los gritos de “¡asesino!”, con “¡terroristas!”.

Todo ello obligó al presidente del Congreso, José Williams Zapata, a suspender la sesión.

DE VUELTA.

Tras una reunión de la Junta de Portavoces en la Sala Grau, el pleno se reinició unos 40 minutos después.

Los ánimos estaban más tranquilos y Otárola pudo empezar su exposición. Desde sus primeras palabras, quedó claro que iba a dar la batalla política que se avecinaba.

“Este Gobierno no va a ceder al chantaje de la violencia”, advirtió.

En otra de sus frases, marcó distancia de las voces que piden la renuncia de Dina Boluarte y anticipó que el Gobierno “sigue sólido”.

“Unos pocos no van a colocar contra la pared a la gran mayoría nacional y, menos, valiéndose de métodos violentistas. Tengan la seguridad de que aplicaremos toda la fuerza de la ley para evitarlo”, manifestó.

En otro momento, Otárola se refirió a los violentos sucesos de Puno y defendió con vigor a las Fuerzas Armadas y la PNP.

“Un policia fue golpeado y maniatado y el otro (...) lamentablemente ha fallecido. Ha sido quemado vivo en su patrullero. Deploro esta agresión contra las fuerzas del orden. Una vez más llamamos al orden, a la paz y tranquilidad de los peruanos. No podemos estar asesinándonos entre nosotros. ¡Honor y gloria a la PNP! ¡Honor y gloria a nuestras fuerzas del orden que cuidan nuestra integridad!”, señaló levantando la voz.

MEDIDAS.

Más allá del tema de las protestas, el premier expuso la política general del Gobierno y las principales aristas de las gestiones ministeriales.

Señaló por ejemplo, que “no haremos un Gobierno en piloto automático”.

En ese sentido, indicó que su Gabinete trabajará sobre la base de nueve ejes: Paz social, la concertación política, programas sociales, relanzamiento económico, reactivación regional, erradicación de la corrupción, el buen año escolar, la salud y calidad de vida.

Entre sus principales propuestas destacó el hecho de que se entregarán bonos excepcionales a beneficiarios del programa Juntos, Contigo y Pensión 65 desde 200 a 300 soles.

Asimismo, indicó que promoverá la ampliación del gas natural con una inversión de 491 millones de soles. Añadió que el Gobierno promoverá la ejecución de 20 proyectos de saneamiento que implicará la inversión de S/983 millones.

Asimismo, anunció que impulsará el destrabe de proyectos mineros que representan una cartera de 10 555 millones de dólares.

Se trata del Proyecto Toromocho, Sulfuros Yanacocha, Extensión Antamina, Optimización Inmaculada, Yacimiento Zafranal, Proyecto San Gabriel, Planta de Cobre Río Seco, Proyecto Yumpaq y Ampliación de Retamas, entre otros.

En todo momento, el premier cuestionó los problemas que ha heredado su gestión de la anterior administración.

“Es inaudito que existan tantas obras paralizadas por la corrupción e ineficiencia. Parte de las protestas ciudadanas se explican por esta irresponsable desidia”, criticó.