(AFP). El equipo de golf Mar-a-Lago que pertenece al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuyo campo de juego también se ubica en el estado de Florida decidió despedir temporalmente a 153 trabajadores producto de la crisis que viene generando el coronavirus. Esto se dio a conocer según el Departamento de Oportunidad Económica estatal.
"Cerca de 153 empleados del club han sido puestos bajo licencia sin sueldo", escribió la oficina de relaciones públicas del club a la oficina de empleos de Florida en una carta fechada el 27 de marzo y dada a conocer este viernes por el diario local Miami Herald.
La carta, obtenida por la AFP, agrega que se espera que "el cese de operaciones no esenciales del club y estos despidos sean temporales".
Los trabajadores despedidos son en su mayoría personas que estacionan los automóviles, lavaplatos, limpiadores y otras personas de servicio.
"Ninguno de estos empleados está representado por un sindicato", dice la carta.
La información se divulga días después de que se diera a conocer que el club de golf de Trump en Doral, al oeste de Miami, también despidió y licenció sin sueldo a 560 empleados en total.
Desde mediados de marzo, más de 22 millones de personas han pedido subsidios por desempleo y, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía estadounidense se contraerá un 5,9% en 2020.
Trump recomendó el jueves un plan para "reabrir" Estados Unidos de forma gradual.
Florida sufre porque nadie necesita plantas ornamentales durante la pandemia
Las palmeras que bordean muchos bulevares en Estados Unidos, los setos que dividen jardines y parques, las bromelias y las orquídeas que se venden en los supermercados... buena parte se cultivan en Florida.
Pero los productores del "estado del Sol" están ahogándose porque nadie necesita una planta ornamental durante la pandemia.
"Este es el tiempo de la floración del hibisco. Si nosotros no vendemos eso, nos lo vamos a tener que comer en ensalada", dice Francisco González, el dueño de Primavera Nursery, un pequeño vivero en la ciudad floridiana de Homestead.
En esta localidad agrícola al sur de Miami se cultiva buena parte de las plantas ornamentales que vende Florida a constructores, paisajistas, supermercados y tiendas como los Home Depot y Walmart de todo el país.
Pero la pandemia, en su destructivo avance, ahogó también este sector justo cuando entraba en su temporada alta por el cambio de estación, porque marzo es el mes en que los consumidores del centro y norte del país comienzan a arreglar sus jardines.
"Todo el año esperando este momento y nos cae esta desgracia", se lamenta González, un guatemalteco de 46 años.
Su vivero tiene seis hectáreas y produce 70 variedades de plantas ornamentales, como el ficus, el crotón, la clusia, la heliconia... Nada que sea prioritario para los consumidores en tiempos de crisis sanitaria y compras nerviosas.
“El mes de abril estamos casi un 60% por debajo de lo que deberíamos de estar”, dice González, quien había hecho inversiones para aumentar la producción este año. “Deberíamos de estar, según la temporada, en un 125% comparado al año pasado”.

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