Maximiliano Amondarain, defensor de Cienciano, sobre la Copa Sudamericana. (Foto: Cienciano)
Maximiliano Amondarain, defensor de Cienciano, sobre la Copa Sudamericana. (Foto: Cienciano)

El vínculo de Cienciano y la Copa Sudamericana no desaparece. Otra vez, el “Papá” disputará la fase de grupos y buscará mejorar lo hecho en 2025, donde entró a octavos de final. Hoy, Maximiliano Amondarain, uno de sus referentes en defensa, cuenta cómo se gestó el triunfo sobre Melgar.

Fuiste el quinto en patear el penal. ¿Lo decidiste desde el principio o se dio durante la tanda?

Durante la semana, tuve una visión de que íbamos a clasificar por penales y que yo iba a meter el quinto. Cuando llegó la definición, pedí el último, porque tuve fe en que se iba a dar lo que había soñado. Y bueno, gracias a Dios, se dio de esa manera: Bernardo Cuesta erró y yo definía. Entonces, pateé muy tranquilo, porque confiaba en que iba a entrar. Fue por eso que esperé al final.

¿Sentiste que la presión aumentó en algún momento por el fallo de Cuesta? ¿O confiabas plenamente en tu sueño?

No, al contrario, fue una confirmación de que lo que visualicé se iba a cumplir. Se estaba dando todo como lo había soñado. Y, la verdad, fue un alivio. Además, sabía que en el peor de los casos, si no se llegaba a dar y fallaba, no quedábamos eliminados. Eso me ayudó bastante.

Como central, tal vez uno piensa que ibas a patear con mucha fuerza, pero al final lo hiciste colocado. ¿Lo practicaste o fueron las circunstancias?

Hemos practicado durante este año, en los entrenamientos y jugando. El día previo al partido, también. Y bueno, los había pateado siempre a ese sector, abriendo el pie. Con la presión de un duelo tan importante, no quise cambiar mi forma, pues no lo había entrenado de otra manera.

Hubo algunas críticas contra el técnico y el desempeño del equipo en este inicio de la temporada. ¿Esta clasificación debería ser un punto de inflexión?

Sin duda. Somos un equipo muy grande, con mucha historia y prestigio, y la exigencia es muy alta. Cuando juegas o diriges un club importante, sabemos que la demanda de la gente va a ser mayor. En ese sentido, se entienden las críticas. Obviamente, creo que este será un punto de inflexión para agarrar confianza e ir por los objetivos principales del 2026. Ya desde el año pasado, que clasificamos a la Sudamericana, sabíamos que íbamos a tener esta llave, y es un golpe anímico muy grande a favor, al saber que estamos haciendo las cosas bien. Más allá de haber pasado de ronda, hicimos un muy buen partido, fuimos protagonistas y superamos a un gran rival durante los 90 minutos, solo nos faltó el resultado. Así que sí, va ayudar mucho, pero el fútbol es de resultados y hay que ratificar fecha a fecha.

El año pasado, Cienciano terminó invicto en la fase de grupos de la Sudamericana, pero no pudo superar los octavos. ¿Hay una sensación de revancha?

Tenemos esa linda experiencia de haber llegado a octavos. Ahora, este es un plantel nuevo, dado que la mayoría de jugadores recién vinieron. Ya es otra historia. Sí, es un objetivo poder avanzar más todavía. Sabemos que el año pasado hicimos las cosas muy bien, después se desarmó el equipo y muchas cosas, pero nos encantaría ir nuevamente a octavos. Y en caso de hacerlo, queremos seguir pasando.

Indudablemente, Cienciano es copero. ¿Sientes que es una obligación tener un buen papel?

No, obligación no, porque todos los cuadros se preparan, juegan e intentan hacerlo de la mejor manera. Sí, sabemos que estamos en un club grande, copero, con tradición, y nosotros mismos nos ponemos esa presión, más allá de que la gente también la pone. Tenemos un plantel competitivo, de gente ganadora, que quiere ir a jugar a cualquier lado de igual a igual y nos ponemos esa mochila de querer avanzar y llegar lejos en la Sudamericana. Creemos que tenemos con qué. Vamos a dejar todo para darle una alegría a nuestra familia y a toda la gente.

Dentro de un mes inicia la fase de grupos. Con más partidos, ¿llegarán mejor en lo colectivo?

Pienso que el otro día se vio un buen funcionamiento. En el primer tiempo fuimos bastante superiores, impusimos el juego, tuvimos disparos a puerta y la posesión. Nos sentimos muy cómodos en la cancha y competimos muy bien. Y en el complemento, también. Claramente, ellos también juegan, tienen buenos futbolistas, y es imposible que no te generen ninguna oportunidad de gol. Me parece que el equipo funcionó bien, se vio sólido y compacto, me quedé conforme con lo que se vio en el campo. Y hay que ir puliendo. Cada uno, después de jugar, se analiza. Por más que se haya ganado, uno busca en qué mejorar, esa es la tarea constante. Por más que se haya jugado bien, siempre hay detalles para optimizar en lo individual y colectivo. Y a la copa, que falta más tiempo, intentaremos llegar con confianza, haciendo bien las cosas en el torneo local.