Gabriel Calderón Pellegrino analiza la labor de los técnicos en el mundo. (Foto: EFE)
Gabriel Calderón Pellegrino analiza la labor de los técnicos en el mundo. (Foto: EFE)

Tener una visión general sobre el fútbol es la base para conseguir buenos resultados a futuro. En ese sentido, Gabriel Calderón Pellegrino, técnico español y doctor en ciencias del deporte, de la Escuela Universitaria Real Madrid Universidad Europea, explica cuál es la importancia del trabajo en menores y cómo impacta la labor de los entrenadores.

España vuelve a estar en la cima del fútbol mundial, al margen del título, con varias figuras reconocidas con el Balón de Oro. ¿Qué faltaba para ver esa superioridad nuevamente?

La realidad es que el fútbol español está dominando en los torneos internacionales, europeos y mundiales, tanto masculinos como femeninos, sean senior o juveniles. Al final, este es el resultado de años de trabajo y costó mucho obtenerlo. Todo esto viene de la base, de la formación, pues estamos viendo ganadores de todos los perfiles: masculino, femenino, juvenil, portero, delantero, entrenadores… todo el ecosistema que está destacando.

¿Qué aspectos se deben priorizar desde inferiores para ver estos frutos?

Hay muchos factores, no solo una cosa que va a darte la receta mágica. Un poco de lo que ha dado resultado en España es la infraestructura: los ayuntamientos han invertido mucho para tener campos y complejos deportivos. Ahora, no solo son de los clubes, sino también a nivel municipal. Además, hay una masificación de las competiciones de fútbol base, dado que el nivel semiprofesional y amateur de los equipos aportan mucho. Hay clubes de primera y segunda división, como cualquier país, que trabajan muy bien y lo tienen todo, pero la clave es el desarrollo de la tercera, cuarta, quinta y sexta división, donde tienen una estructura más o menos bien organizada, con profesionales que trabajan bien y con mucha cantidad de niños que juegan. Al final, la pirámide del fútbol base es muy grande y eso permite elegir, por eso salen tan buenos.

En el Perú y en algunos países de Sudamérica se habla de la maduración tardía, pues los jugadores tienen continuidad cuando no son tan jóvenes. ¿Cuánto influye lo psicológico?

Encontrar la ubicación en el terreno es algo individual, hay chicos que tardan un poco más en afianzarse en un puesto. A la vez, hay otros, cada vez más, que se acostumbran a jugar en uno, dos o tres puestos, así que son polivalentes. Creo que esa es una cualidad que tienen que aprovechar. A nivel psicológico, influye tener la paciencia y la frialdad para entender que tu desarrollo puede ir un poco más lento, que no hace falta apresurarse a especializarse en un solo puesto y aprovechar la oportunidad que te brinda ser polivalente.

Este año, llegó el español Javier Rabanal a Universitario y se habló mucho de que su forma de tratar con los jugadores no era la óptima. ¿Cómo afecta el mal vínculo en la interna?

Desconozco el caso por completo, pero está claro que una de las responsabilidades del entrenador o de su trabajo es la relación personal con los jugadores. Al final, tienes un vestuario que está a tu cargo y debes encontrar la manera de conquistarlo para que confíen en ti, crean en ti y te compren la idea. No solo es influencia técnica y táctica, que también pesa, sino que la parte humana es clave. A nivel profesional, los jugadores están preparados, tienen conocimientos y saben de qué va esto.

Por otro lado, José Mari Bakero llegó a Juan Aurich en Perú hace más de una década y los propios jugadores han dicho que su método falló por dar muchas libertades, en días libres y cambiar la forma de concentrar. ¿Hay mucha diferencia entre Europa y Sudamérica?

Está claro que son continentes y culturas diferentes, aunque sea el mismo deporte. El futbolista y el entrenador quieren siempre lo mismo, así que si tienes tu manera de trabajar y tu filosofía, puedes adaptar algunos ítems y otros, no. Uno tiene que intentar acoplarse al lugar a donde va para tratar de sacar el máximo rendimiento de los jugadores. En este caso, sobre la concentración, habría que evaluar si eso conviene aquí o no, si a los jugadores les viene bien y les gusta, pero tal vez no. Eso depende de cada equipo, hay que conocer bien a todos y te tienes que arriesgar.

Desde su experiencia, Gabriel también resaltó la importancia de la tecnología, pues sirve para controlar y evaluar fisiológicamente a los jugadores. “El técnico debe estar preparado y capacitarse, estas herramientas crecen sin parar”, señaló.

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