Argentina e Inglaterra volverán a enfrentarse en una Copa del Mundo y, por primera vez en la historia, lo harán en una semifinal (2:00 p. m., América TV, Directv y Disney Plus). El ganador disputará el título mundial en Nueva Jersey, mientras que el perdedor deberá conformarse con luchar por el tercer lugar.
Aunque la rivalidad comenzó en Chile 1962, fue en Inglaterra 1966 cuando adquirió un carácter especial. En los cuartos de final de aquel Mundial, la polémica expulsión del capitán argentino Antonio Rattin, fallecido días atrás, derivó en una de las imágenes más recordadas del torneo: antes de abandonar el campo, se sentó durante varios minutos sobre la alfombra roja del palco real, reservada para la corona británica, y se retiró entre abucheos y objetos lanzados por el público inglés.
Veinte años después, en el Estadio Azteca, el clásico alcanzó su punto más alto. En un contexto todavía marcado por la Guerra de las Malvinas, Diego Armando Maradona protagonizó una actuación inmortal al convertir dos de los goles más famosos en la historia de los Mundiales: la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”, en una victoria argentina que permanece entre las páginas más recordadas del fútbol.
Los caminos volvieron a cruzarse en Francia 1998, cuando Argentina avanzó en la definición por penales, y en Corea-Japón 2002, donde Inglaterra consiguió la revancha en la fase de grupos. Ahora, 24 años después de aquel último enfrentamiento, ambas selecciones vuelven a verse las caras con un premio mayor en juego: disputar la final del Mundial.
Esta nueva edición del clásico también tendrá como protagonistas a dos de las grandes figuras del fútbol mundial. Lionel Messi llega como máximo referente argentino tras marcar ocho goles en seis partidos, mientras que Harry Kane lidera el ataque inglés con seis anotaciones. Junto a Jude Bellingham, ambos futbolistas suman 12 de los 13 goles de Inglaterra en el torneo, consolidándose como las principales armas ofensivas del equipo dirigido por Thomas Tuchel.

Argentina también llega respaldada por un antecedente que alimenta la ilusión de sus hinchas. La Albiceleste nunca perdió una semifinal mundialista: ganó las cinco que disputó, eliminando a Estados Unidos (1930), Bélgica (1986), Italia (1990), Países Bajos (2014) y Croacia (2022), según estadísticas recopiladas por Betsson.
En el historial general, ambas selecciones se enfrentaron en 14 ocasiones, con seis victorias para Inglaterra, seis empates y dos triunfos para Argentina. Pero si algo ha caracterizado a este clásico es su capacidad para desafiar cualquier pronóstico.
Precisamente, las cuotas de Betsson reflejan lo equilibrado que se perfila este duelo. Inglaterra parte con una ligera ventaja para imponerse en el tiempo reglamentario: un triunfo inglés paga 2.78, el empate 2.95 y una victoria argentina 3.05.





