Más de 600 pequeños y medianos agricultores de los distritos de Lurín y Pachacámac tienen desde ahora el acceso formal al agua que utilizan para el riego de sus cultivos, lo que fortalece la sostenibilidad de más de 854 hectáreas agrícolas ubicadas en el valle de Lurín.
Los beneficiarios pertenecen a las comisiones de usuarios de San Fernando, Caña Hueca, Jatosisa Sotelo y Lurín, responsables del riego de más de 854 hectáreas dedicadas a la actividad agrícola.
Ese avance se logró con la entrega de cinco licencias de uso de agua otorgadas por la Autoridad Nacional del Agua (ANA), que formalizan el aprovechamiento de cinco manantiales y un volumen anual de 4.32 hectómetros cúbicos de agua destinados a la actividad agraria.
“La formalización brinda a los agricultores mayor seguridad sobre el uso del recurso hídrico, fortalece la gestión de sus organizaciones de usuarios y les permite planificar con mayor confianza el desarrollo de sus actividades productivas”, según la ANA.
Durante la entrega de licencias, el jefe de la ANA, Manuel Barreno Rodrigo, destacó que el acceso formal al agua constituye una herramienta fundamental para fortalecer la agricultura y promover una gestión más eficiente y sostenible del recurso hídrico en beneficio de las familias productoras de la cuenca.
Interinstitucional
Como parte de la jornada, la ANA y la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico Menor Lurín – Clase B suscribieron además un convenio de cooperación interinstitucional para evaluar alternativas de almacenamiento de agua en la cuenca alta del río Lurín.
El acuerdo permitirá desarrollar estudios especializados de hidrología, geología superficial, agrología, planeamiento hidráulico, topografía y evaluación económico-social, con el objetivo de identificar al menos dos alternativas técnicamente viables para la futura construcción de infraestructura de almacenamiento de agua que contribuya a mejorar la disponibilidad del recurso para la agricultura de la zona.





