Solo en el 20.7% de las áreas sembradas en el país se utilizan semillas certificados, que permiten un mayor rendimiento por hectáreas.
Solo en el 20.7% de las áreas sembradas en el país se utilizan semillas certificados, que permiten un mayor rendimiento por hectáreas.

El agro enfrenta importantes desafíos estructurales y coyunturales que requiere una estrategia integral y de largo plazo para garantizar la seguridad alimentaria, fortalecer su competitividad y proteger a miles de productores frente a los efectos del cambio climático, según el director ejecutivo de CultiVida, Rubén Carrasco.

Explicó que una de las principales limitaciones del agro peruano es el acceso al agua. “El 65.6% de las hectáreas (ha) agrícolas depende solo de las lluvias para el riego, situación que incrementa la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos (como El Niño)”, precisó.

Pero, solo en el 20.7 % del área sembrada se utiliza semillas certificadas (de mayor rendimiento por hectárea).

Según el último informe del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el total estimado de superficie agrícola en Perú es de 11 millones 248 mil 646 hectáreas, tanto de tierras cultivadas como las sin cultivar.

Capacitación

Carrasco indicó también que la capacitación y asistencia técnica a los productores muestran una preocupante reducción en los últimos años, que limitan la productividad y competitividad del sector.

Dijo que el país invierte poco en investigación y desarrollo agrícola, con un gasto apenas de 0.17% del PBI agrícola muy por debajo del promedio regional de 1.14%.

“La planificación científica se considera esencial en el agro peruano. Por lo tanto, hay una urgencia de inversión en I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación) para mejorar la productividad y sostenibilidad del sector agrícola”, sostuvo.

En Perú hay más de 2 millones 240 mil productores agrarios con un nivel de asociatividad de 30%, con 370 cooperativas agrarias registradas.

“La organización de los productores permitirá incrementar el conocimiento sobre Buenas Prácticas Agrícolas, la productividad del sector, reducir costos y mejorar su participación en mercados nacionales e internacionales”, anotó.