El país arrastra una brecha habitacional estimada entre 1.8 y 2 millones de viviendas y cada año se construyen entre 70,000 y 80,000 unidades, cifra insuficiente para cerrar el déficit en el corto plazo.
Jesús Meza Luna, director de Operaciones en Inversiones IO, señaló que para atender esa demanda existe el programa Techo Propio del Fondo Mivivienda que otorgará Bonos Familiares Habitacionales mayor a los S/ 47,850 para el 2026.
Explicó que el grueso de los proyectos de vivienda social se concentra en un mercado en crecimiento que se ubica en la costa norte, principalmente Piura, Lambayeque y La Libertad; la costa sur (Ica, Chincha, Pisco) y la selva.
En ese sentido, mencionó que pese a existir una demanda en ese mercado de vivienda social, el acceso al crédito para capital de trabajo por parte de las promotoras sigue siendo el principal obstáculo.
“La banca tradicional presenta barreras para atender el financiamiento de este segmento por lo que ha sido un mercado que ha permitido competitividad y crecimiento a cajas municipales, financieras especializadas y Fintechs que estructuran soluciones con mayor flexibilidad”, anotó.
ALTERNATIVA
Meza Luna manifestó que frente a las barreras de acceso al crédito en el sistema tradicional, surge el crowdfunding o financiación colectiva y se posiciona como vehículo de financiamiento accesible.
“La expansión silenciosa del financiamiento de capital de trabajo orientado a la vivienda social otorga una profundidad de mercado para sus jugadores, que será escalable durante los próximos años”, comentó
Explicó que plataformas de Crowdfunding, como Inversiones IO, facilitan el financiamiento de los proyectos de viviendas sociales al conectar a empresas receptoras con inversionistas que proporcionan capital de trabajo en colectas a cambio de un retorno promedio entre 21% y 25%.
“Ese instrumento financiero atiende una necesidad estructural dentro del mercado inmobiliario y ha ganado atractivo gracias a sus plazos cortos como ‘crédito puente’ (3 a 6 meses) y la fortaleza del sol peruano”, precisó.
Adicionalmente, es un vehículo que fomenta la descentralización del sector en el país al estar principalmente concentrado en el desarrollo de la vivienda en provincias.
El ejecutivo indicó que aún existe terreno para explorar y diversificar distintos vehículos financieros en ese sector. “La renta tradicional de un inmueble en Lima Metropolitana ofrece una rentabilidad anual aproximada de 7% a 9% sin contar gastos variables de administración y mantenimiento. Por eso muchos inversionistas de alto patrimonio ya consideran otros instrumentos financieros en nuevos segmentos del mercado inmobiliario”, comentó.





