Pablo Secada, economista especializado en política pública
Pablo Secada, economista especializado en política pública

Para el economista Pablo Secada, el país necesita autoridades con experiencia, con mucha muñeca para salir adelante y mejorar el desempeño de la economía, tan venida a menos en los últimos años. En diálogo con Correo, indicó que la solidez macroeconómica del Perú le permite tener un respiro en un contexto complicado de la economía mundial.


¿Impactará la guerra en Medio Oriente en la economía peruana?

La economía peruana no ha perdido su solidez macroeconómica. Tiene poca deuda pública y privada; el BCR es autónomo y meritocrático, al igual que la SBS. Quiere decir que el Gobierno puede disponer de dinero. El BCR mantiene la inflación baja y el tipo de cambio (sol versus el dólar) no se mueve mucho. Y la SBS evita que las entidades financieras, como bancos y cajas, quiebren.


¿No habrá impacto entonces?

Israel es un país pequeño, Ucrania también es pequeño, pero le vende al mundo maíz, trigo y aceite de girasol. Israel vende al mundo tecnología, biotecnología, bioquímica, pero Perú no consume mucho. Israel le vende a Perú mangueras para el agro. No creo que sea un problema. La producción de petróleo está en Arabia, Noruega, Rusia. La guerra es un problema que generará incertidumbre en el mundo.


Si es así, ¿No debemos preocuparnos mucho?

El problema está en Perú, el problema está adentro. Hemos tenido seis presidente en siete años, hay un Congreso que es una vergüenza, un Poder Judicial que se enfrenta con el Ministerio Público. Podría traer mañana $30 mil millones de inversión en infraestructura, $30 mil millones en minería, $30 mil millones en energía verde y lanzo la economía al espacio, a pesar del Congreso que se tiene. Es que los gobiernos son mediocres, uno tras otro, son una vergüenza.


La economía se desacelera, se dice que por factores climáticos y protestas sociales, ¿Qué hacer para que levante cabeza la economía?

El principal problema es que las instituciones son precarias y la política está dominada por mafias. En este contexto tiene que actuar el Gobierno, pero no lo hace porque tiene un Gabinete Ministerial con un solo político, el señor Alberto Otárola, y con un solo ministro con experiencia, el señor (Juan Carlos) Mathews; los restantes 16 no tienen experiencia en política pública. De los 24 gobernadores no se salva uno, de los alcaldes provinciales y distritales no destaca uno; entonces, ¿Qué puedo decir? Con estas personas no llegamos ni a la esquina. Hay que sacar a todos, pero los siguientes serán iguales. Hay que pensar en poner gente normal y que el país empiece a recuperarse.


¿Y una reforma del Estado?

Pero, ¿Qué reforma del Estado? Las instituciones son precarias, las mafias dominan la política. En este contexto se requeriría de gente muy capaz, con mucha experiencia, con mucha muñeca, con mucho peso, para avanzar algo. No hay gente en el actual Gobierno y como dije, el único es el señor Otárola. En los tres niveles de Gobierno hay más de 1,800 funcionarios y no se salvan ni diez, son los que tienen el poder. Entonces no podemos hablar de una reforma del Estado. De los 130 congresistas no se salvan ni diez, entonces ellos no pueden hacer ninguna reforma. No se puede hacer ninguna reforma sino se gana un espacio político. Para ganar el espacio político no se necesita una ONG ni señores que hablan en la tele, en la radio y escriben en los diarios, pero que nunca en sus vidas han trabajado una campaña o han hablado con un dirigente, nunca han ido a un local comunal. Entonces, ¿Cómo pretenden cambiar el país sentados en unas oficinas de Miraflores?


¿Qué hacer, entonces?

Trabajar políticamente, hay que buscar a los políticos y ponerse a trabajar con ellos; trabajar con dirigentes, con funcionarios públicos, con operadores políticos, que todo el mundo trabaje en el puesto que tiene, sino esto no va cambiar. Los presidente de los directorios de las empresas, los gerentes de las empresas y de los bancos no hacen nada, están dejando que el país se les caiga.