La Refinería de Talara endeudó a Petroperú al punto que la colocó en una grave situación financiera, a pesar de los aportes del Estado para reflotarla
La Refinería de Talara endeudó a Petroperú al punto que la colocó en una grave situación financiera, a pesar de los aportes del Estado para reflotarla

La crisis energética fue la oportunidad del Gobierno para lanzar otro salvavidas a la casi quebrada Petroperú, cuyo proceso de reestructuración financiera quedó pendiente tras la salida de José Jerí.

El titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Ángelo Alfaro, anunció ayer que (la caja fiscal), nuevamente inyectará más recursos a Petroperú (más de S/ 500 millones) para “devolverle su capacidad operativa”.

Fue tras la reunión de que la Junta de Accionistas de Petroperú “para ratificar que la empresa es clave para la seguridad energética del Perú, y es tarea del Gobierno establecer mecanismos que permitan optimizar y recuperar su sostenibilidad para consolidar su liderazgo en el mercado de los hidrocarburos y la energía”.

En la reunión, según Alfaro, participaron José Saavedra, secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petroperú, el ex titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Gerardo López, y el director ejecutivo de Proinversión, Luis del Carpio.

Oportunidad

Al respecto, el ex viceministro de Energía, Arturo Vásquez, dijo que el argumento central para rechazar el rescate del Gobierno es que la crisis energética actual, derivada de la falla en el ducto de Camisea, funciona más como un síntoma de oportunidad que como una causa raíz justificable.

“Otorgar S/500 millones adicionales ($ 146 millones) bajo el concepto de ‘emergencia’ ignora que Petroperú arrastra un problema de insolvencia estructural y una dependencia crónica de recursos públicos que asciende a más de S/21,000 millones en los últimos años”, precisó.

En esa línea, señaló que financiar la operatividad de la Refinería de Talara en este contexto no garantiza la seguridad energética a largo plazo, sino que posterga una reforma administrativa profunda y necesaria.

“En lugar de inyectar capital en una entidad con deficiencias de gestión probadas, los recursos estatales podrían destinarse a fortalecer la infraestructura de respaldo y la diversificación de la matriz energética, evitando que el presupuesto siga siendo un soporte ilimitado para una empresa que no ha logrado demostrar sostenibilidad financiera propia”, indicó.

Entiendo, prosiguió, que el argumento que sustenta una inyección de liquidez para que Petroperú pueda comprar combustibles y palear la crisis de abastecimiento de gasolinas, diésel y GLP, pero sería una medida para estabilizarla mientras se activa el proceso de reestructuración a cargo de ProInversión.

“Mi preocupación es que pasa si el dinero entra a la caja de Petroperú y cae en un agujero negro y no se logra reflotar la compra de crudo y el procesamiento de combustibles en Talara”, anotó.