Atrás quedaron las iniciativas de reestructuración de Petroperú porque su presidente, Róger Arévalo, aceptó que la empresa está a un paso del cierre de sus operaciones por falta de capital de trabajo.
Así, ayer, a su salida de la Comisión de Presupuesto señaló que la empresa necesita urgentemente $ 2,000 millones para no paralizar las operaciones de las refinerías de Talara y Conchán, las que se sumarían a la de Iquitos, que está inactiva.
En los últimos cuatro años, Petroperú recibió unos S/ 18,400 millones en ayudas financieras y salvatajes, pero los responsables del manejo de la empresa, principalmente ligados a la administración de Dina Boluarte, hoy de José Balcázar, no están obteniendo resultados positivos.
Arévalo precisó que el Gobierno evalúa medidas de emergencia para la empresa, pero descartó que “su pedido” es un financiamiento directo del Tesoro Público. “No es un aporte del Estado, sino un financiamiento privado”, precisó.
El pedido puntual, prosiguió, es que se apoye con créditos de capital privado.
“Ya lo sabe el Ejecutivo, que es más de 2.000 millones de dólares. El público sabe que el gobierno es responsable y lo va a hacer”, aseveró.
Inmoral
Al respecto, el ex viceministro de Energía, Arturo Vásquez, dijo que debe quedar claro que la estrategia de Petroperú es pedir rescate financiero encubierto, solicitando préstamos a la banca privada, pero con el aval del Tesoro Público. “Esto es una inmoralidad”, comentó a Correo.
Refirió que esos $ 2000 millones se van a consumir en 6 meses porque es para capital de trabajo, y luego Petroperú pedirá otro rescate.
“Ese dinero le va a costar a todos los contribuyentes. La situación de Petroperú es irreversible”, aseveró.
A finales de diciembre del 2025, el Ejecutivo emitió un decreto de urgencia para retomar la reestructuración de la empresa, pero entró José Balcázar y el proceso quedó en stand-by porque cambio, de partida, a la gerente general, Rita López, y colocó a Róger Arévalo en la presidencia del directorio.
De otro lado, lo que no se ha confirmado si los trabajadores que pidieron el pago de utilidades del ejercicio 2025 recibieron sus dineros.





