En plena vía pública de Embajada de Japón, en el distrito de Cayma, la olla común “El Buen Samaritano y Anexos” alimenta a más de 60 personas, principalmente adultos mayores, de lunes a viernes, luego de quedar sin local tras las recientes lluvias que dañaron el acceso a su anterior espacio, obligándolos a cocinar y servir alimentos en condiciones precarias para no suspender la atención.
La responsable del comedor, Juana Condori, explicó que actualmente operan en un área prestada por una vecina, ya que el local asignado se encuentra al fondo de una zona con zanjas que impiden el paso seguro de los beneficiarios, muchos de ellos con movilidad reducida, lo que los obliga a exponerse al riesgo si intentan acceder.
Son al menos 17 adultos mayores los que acuden diariamente a este punto para recibir alimento gratuito. Entre ellos, personas de más de 70 años que no cuentan con ingresos y deben comer en la calle, sentados sobre piedras o en medio del polvo, mientras vehículos transitan a su alrededor.
Ante esta situación, las integrantes de la olla común hicieron un llamado al alcalde de Cayma, Juan Carlos Linares, para que se les asigne un local adecuado o al menos un espacio temporal aparente.





