Entre enero y agosto de este año ocurrieron al menos 30 incendios forestales en las diferentes provincias de la región Arequipa que, en conjunto, afectaron aproximadamente 3,021 hectáreas de pastizales.
Según el reporte de la Gerencia Regional de Gestión de Riesgo de Desastres, el mayor número de emergencias se concentró en agosto, con 16 incendios reportados, convirtiéndose en el mes con más casos durante este periodo. En enero se registraron tres quemas de pastizales, mientras que en marzo hubo dos, en junio cuatro y en julio cinco.
CONDESUYOS CONCENTRA MÁS INCENDIOS
De acuerdo al desglose de la información por provincias, Condesuyos ocupa el primer lugar con nueve incendios forestales, le siguen las provincias de Arequipa y Caylloma, con siete casos cada una.
La lista continúa con La Unión, que registra cuatro; Castilla, con dos, y Caravelí, con un caso.
Sin embargo, el mayor número de incendios no significa necesariamente la mayor superficie afectada. La provincia de Arequipa concentra la mayor cantidad de hectáreas destruidas, con aproximadamente 1,656 hectáreas.
Caylloma ocupa el segundo lugar, con 636 hectáreas afectadas, seguida de Condesuyos con 509, Castilla con 134 y La Unión con 84 hectáreas.
Se estima que la mayoría de estos sucesos, son causados por la mala práctica de los pobladores de realizar quemas de paja, residuos o de basura, sin las medidas de control o precaución.
FUEGO EN PAMPACOLCA
El último incendio forestal reportado en la región se registra en el distrito de Pampacolca, provincia de Castilla, específicamente en el anexo Espíritu Santo, desde la tarde del miércoles.
De acuerdo con la Subgerencia de Gestión de Riesgos de la Municipalidad Distrital de Pampacolca, el fuego habría afectado al menos 45 hectáreas de cobertura vegetal.

Las llamas fueron combatidas principalmente por los propios comuneros y trabajadores de la municipalidad. Gracias a estas labores con el uso de palas y tierra, el incendio se encuentra controlado en aproximadamente 80%, mientras continuaban los trabajos para evitar que las llamas se propaguen.





