Las disputas entre personas vinculadas con la extorsión, el cobro de préstamos ‘gota a gota’ y otras actividades delictivas no han cesado ni han sido controladas por la Policía en Arequipa, ya que en menos de dos semanas, miembros de las organizaciones criminales que operan en la ciudad, han provocado la muerte de una persona y dejado a otras tres heridas de bala durante una persecución y atentados contra una vivienda multifamiliar, en Paucarpata, así como contra un negocio de comida rápida en Cerro Colorado.
Aunque los objetivos eran personas relacionadas con el ambiente criminal, las balas también alcanzaron a ciudadanos ajenos a estos conflictos. Un mecánico quedó herido mientras trabajaba y una mujer de 61 años recibió un disparo cuando cenaba en una hamburguesería.
ATAQUES EN AREQUIPA
El episodio más grave ocurrió el 2 de julio, en la avenida Los Incas del sector de Ciudad Blanca, en Paucarpata. Los ocupantes de un automóvil persiguieron una motocicleta en la que se desplazaban dos hombres y efectuaron varios disparos.
Héctor Vidal Manzaneda, ciudadano venezolano, murió en la vía. Su acompañante, Gerardo André Prado Dongo, de 21 años, resultó herido pese a esconderse al interior de un taller donde también las balas alcanzaron al mecánico William Yucra Yucra, de 42 años. La víctima mortal fue relacionada con actividades de extorsión mediante los préstamos ‘gota a gota’. El crimen respondería a una disputa entre grupos rivales por el control de actividades ilegales.
El fin de semana, dos sujetos llegaron en una motocicleta hasta una vivienda multifamiliar ubicada en Paucarpata y abrieron fuego contra el inmueble en el que viven cuatro hermanas. A pesar de la cantidad de proyectiles que impactaron en puertas, paredes y ventanas, ninguna persona resultó herida.
Según información de la Divincri, una de las residentes, identificada como Guiliana, había recibido previamente un mensaje extorsivo. La Policía estableció que su principal actividad sería cobrar préstamos entregados por su pareja sentimental, Carlos Anco Pérez, de 45 años, quien se encuentra recluido en el penal de Socabaya, donde cumple una condena por robo agravado. Además, de acuerdo con la información policial, estaría relacionado con presuntos actos de extorsión.
El incidente más reciente ocurrió la noche del último lunes. Como en el caso anterior, dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron hasta el local llamado Cerro Burguer en la calle Arequipa del sector de Cerro Viejo, en Cerro Colorado, y sin detenerse dispararon seis veces, hiriendo en el brazo a Jessica Álvarez, de 61 años, que cenaba en ese momento.
La Policía maneja la versión de que los sicarios buscaban al hijo del propietario del establecimiento. El hombre estaría vinculado con la recaudación de dinero proveniente de extorsiones para la organización “Los Orientales” y se presume que se habría quedado con parte de lo cobrado.
El ataque sería una represalia por ese dinero y una advertencia para quienes participan en la recaudación de cupos. El objetivo de los criminales era Anthony Quintero Rico, de nacionalidad venezolana, y su padre es el dueño del local de comidas.
VÍCTIMA NO ESTABA RELACIONADA CON LA BANDA
La mujer fue auxiliada y trasladada a la clínica San Juan de Dios, mientras los atacantes huyeron con dirección al sector de Zamácola. Ella no era el objetivo del atentado y quedó atrapada en una disputa que, según las primeras indagaciones, estaría relacionada con el cobro de cupos. Estaba en el local degustando uno de los preparados cuando se produjo el ataque armado.





