Tres días de incendio dejaron unas 500 hectáreas de pastizales destruidas y ocho viviendas de pastoreo inhabitables en la comunidad campesina de Toro y Caspi, en el distrito de Toro, provincia de La Unión. Al menos 12 familias resultaron afectadas.
El fuego comenzó en el cerro Lojojoy y avanzó rápidamente por los pastos secos, ayudado por los fuertes vientos. Durante tres días, comuneros y personal de diferentes instituciones tuvieron que enfrentarse a las llamas en medio del terreno accidentado del cerro.

El alcalde de Toro, Jonatan Álvaro, confirmó a Correo que el incendio fue finalmente controlado y liquidado alrededor de las 2 de la tarde. En las labores participaron unas 36 personas de Sernanp, Serenazgo de la provincia de La Unión, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), la municipalidad distrital y pobladores de la zona.

La falta de agua y acceso al lugar hizo difícil el trabajo para combatir directamente el fuego. Los hombres y mujeres que participaron en la emergencia utilizaron lampas y tierra para cortar el avance de las llamas, trabajando principalmente en los bordes del incendio.
NCESITAN PACAS DE HENO PARA LOS ANIMALES
El daño más visible quedó en las zonas utilizadas por las familias para el pastoreo de animales. Ocho viviendas quedaron inhabitables después de que el fuego alcanzara estas construcciones, hechas principalmente de piedra, madera y paja.

Para las familias afectadas, la pérdida no se limita a las viviendas. El incendio también arrasó amplias áreas de pastizales que sirven como alimento para sus animales. La cifra de 500 hectáreas es todavía preliminar. La municipalidad realizará mañana una evaluación de los daños para determinar con mayor precisión la superficie afectada y las pérdidas ocasionadas por el incendio.

El alcalde señaló que este viernes se solicitará ayuda humanitaria para atender a las familias y buscar la recuperación de las viviendas de pastoreo que quedaron destruidas, así como solicitar pacas de heno para los animales.





