Carmen Valencia Quispe es el testigo clave de la muerte de su esposo Juan Carlos Huarca Chuchullo, ocurrido la madrugada del último lunes frente al local El Toro, ubicado en el distrito de Yura. De acuerdo con su testimonio revelado en la audiencia de prisión preventiva del vigilante Carlos Cotrina Anampa, se supo que la mujer vio cómo su pareja era acuchillada por el trabajador del local.
De acuerdo con la tesis fiscal, Juan Carlos acudió la tarde del 6 de septiembre al restaurante parrillada El Toro, en Yura, para presenciar un concierto junto con unos amigos, entre ellos César León Ramos. Cerca de la 1:00 de la madrugada del lunes, se produjo una gresca entre varias personas al interior del local.
Tras sufrir una primera golpiza, Juan Carlos Huarca llamó a su esposa para que fuera a recogerlo. Cuando Carmen llegó, lo encontró ensangrentado y con un corte en el rostro. Sin embargo, el hombre habría regresado al enfrentamiento al observar que su amigo César León seguía siendo golpeado.
En ese momento, Carlos Cotrina salió del local con un cuchillo de cocina y atacó a Juan Carlos. La víctima intentó retroceder, pero recibió varias punzadas, entre ellas un profundo corte a la altura del codo izquierdo que habría comprometido vasos sanguíneos y provocado una fuerte hemorragia.
Carmen María intervino para detener la agresión. Durante el forcejeo sujetó la hoja del cuchillo y sufrió un corte en una mano, aunque finalmente logró arrebatar el arma y arrojarla al suelo. La Fiscalía agregó que luego el investigado habría tomado un fierro y golpeado a la mujer en la cabeza.
Juan Carlos cayó al suelo y su esposa salió en busca de ayuda. Tras caminar varias cuadras, encontró una unidad de serenazgo que trasladó al herido para recibir atención médica. Pese a las maniobras de reanimación, falleció alrededor de las 5 de la mañana en la unidad de trauma shock del hospital III de Yanahuara.
PRISIÓN PREVENTIVA
En la audiencia, Cotrina sostuvo que permaneció en el local y, durante las diligencias preliminares en el lugar, colaboró con la Policía y los peritos. Según su versión, la gresca ocurrió afuera del establecimiento mientras él se encontraba dentro.
Luego de escuchar los argumentos de la Fiscalía y de la defensa del vigilante, el juez Paul Ruiz Paredes del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Cerro Colorado dictó 8 meses de prisión preventiva para el vigilante que es investigado por homicidio y lesiones, delitos por los que el representante del Ministerio Público planteó que se sancionarían con no menos de 13 años de cárcel.





