Entre el 1 de enero y el 5 de julio de este año se registraron 68 sismos con magnitudes iguales o superiores a 3.4, mientras que solo en la última semana ocurrieron seis temblores en las provincias de Caylloma y Camaná, según reportes del Instituto Geofísico del Perú (IGP) y del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER).
Entre el 29 de junio y el 5 de julio se reportaron seis sismos. El primer movimiento ocurrió el 30 de junio en el distrito de Huambo, con una magnitud de 3.4. Un día después, el 1 de julio, se registró otro sismo de 3.5 en el distrito de Maca, ambos en la provincia de Caylloma.
La mayor actividad se presentó el 4 de julio en el distrito de Ocoña (Camaná), donde se registraron dos temblores el mismo día. El primero alcanzó una magnitud de 4.9, siendo el más fuerte de la semana, mientras que horas después ocurrió otro movimiento de 3.6.
El 5 de julio se reportaron otros dos sismos: uno de 3.4 en el distrito de Maca, en Caylloma, y otro de 3.8 en Atico, provincia de Caravelí.
Los sismos registrados en la provincia de Caylloma estarían asociados a la actividad de fallas geológicas presentes en esa zona de la región.
La actividad sísmica ya había mostrado un incremento en las semanas previas. El 27 de junio se registró un sismo de 3.4 con epicentro en el distrito de Vítor, mientras que el 17 de junio ocurrió otro movimiento de magnitud 4 en el distrito de Yura.
Pese a la frecuencia de estos eventos, el COER informó que ninguno de los sismos registrados ocasionó daños a la vida, la salud de las personas o a la infraestructura.
A nivel nacional, el Instituto Geofísico del Perú reportó 421 sismos entre enero y el 5 de julio. Ante este escenario, las autoridades reiteraron el llamado a la población a mantener actualizados sus planes familiares de emergencia, identificar zonas seguras y contar con una mochila de emergencia para responder de manera oportuna ante un sismo de mayor magnitud.





