Silvia Pari Macedo tiene 40 años y hace nueve dedica buena parte de su vida a rescatar perros en situación de abandono, especialmente aquellos que fueron atropellados o sufrieron graves lesiones.
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Conocida como el “Ángel de los perritos atropellados”, su historia es reconocida por Diario Correo como parte de los personajes que destacan en estas fiestas por el 486.° Aniversario de Fundación Española de Arequipa.
Hace siete años creó el Centro de Rehabilitación Canina “Pequeños Héroes”, pero su acercamiento al rescate animal comenzó hace nueve años.
Silvia se desempeñaba como ingeniera química en una empresa minera y, durante unos meses de descanso, comenzó a ayudar a animales atropellados que necesitaban atención veterinaria.
“Iba a las veterinarias a donar dinero porque son costosas las intervenciones. Seguía el caso de los perritos. Todos comenzamos así; los costos de una operación son elevados. Un año estaba así”, recuerda Silvia sobre sus primeros pasos como rescatista.
Sin embargo, llegó un momento en que comprendió que podía hacer mucho más. Formó un grupo integrado por 17 personas que se alinearon con el objetivo de ayudar a los canes.
Cuando ya tenía 15 animales bajo su cuidado, se le hizo cada vez más difícil regresar a un trabajo convencional y comenzó a utilizar sus ahorros para pagar las atenciones veterinarias, además de recurrir a préstamos de su madre.
COMIENZO
Uno de los casos que marcó su vida ocurrió en 2018, cuando encontró a un perro gravemente herido cerca de su vivienda, en la vía 54, en el distrito de Cerro Colorado. “Un día vi un perrito casi con el cerebro descubierto. Estaba mal; parece que le habían quemado la cabeza con agua hirviendo. Las personas lo miraban y se pasaban de largo”, cuenta.
A pesar del temor que le provocaba asumir una nueva responsabilidad, decidió recogerlo y buscar ayuda. “Yo decidí recogerlo y ese era mi miedo porque es una responsabilidad, tanto económica como emocional, porque no se puede dejar al perrito. Fue en el 2018, no había un refugio”, señala. Comenzó entonces a preguntar a otras personas dónde podía llevarlo y logró que recibiera tratamiento.
El animal se recuperó y un año después consiguió una familia adoptiva. Silvia lo bautizó como “Gringo”, debido a su pelaje rubio y sus ojos verdes. “De ahí vinieron muchos más”, recuerda, mientras reconoce que aquel caso terminó cambiando su vida.
Junto con el grupo de rescatistas, decidió buscar un espacio donde pudieran cuidar a los animales. Después de varias gestiones, consiguieron alquilar un terreno, pero su hermana, quien posteriormente falleció, al verla preocupada por la situación, le ofreció un terreno cercano a su vivienda. Allí permanecieron alrededor de tres años, hasta que tuvieron que retirarse debido a las molestias de algunos vecinos por los ladridos y la presencia de pelos.
Silvia trasladó el refugio a la asociación Bellavista, en el distrito de Yura. Hace un mes tuvo que desocupar nuevamente el lugar porque la propietaria decidió venderlo. Ahora encontró un terreno propio de dos mil metros cuadrados en el sector La Pascana, también en Yura, donde busca darle continuidad al proyecto. Para pagar las letras del lote, realiza dos grandes actividades al año.
El nuevo refugio todavía presenta muchas necesidades. El terreno cuenta con un cerco de material noble, pero en el interior falta delimitar los espacios y construir un techo que permita proteger a los animales del intenso sol y de las lluvias.
“Los ambientes son precarios, pedimos apoyo. En el anterior local se quedaron los techos y los necesitamos llevar para protegerlos de la lluvia”, dijo.
FORMA DE VIDA
Para Silvia, el rescate dejó de ser una actividad ocasional y se convirtió en una forma de vida. “Cuando uno se dedica a esto, no hay vida social. No tengo familia (esposo e hijos), pero se compensa. Soy feliz como estoy ahora, tratando de darle una oportunidad de vida; eso, aunque no creas, llena”, afirma.
En el marco del aniversario de Arequipa, su historia representa la de una mujer que decidió dedicar su tiempo, recursos y esfuerzo a quienes no tienen voz, convirtiendo el rescate de animales en una misión que continúa pese a las dificultades.
BÚSQUEDA
La página en Facebook: Pequeños Héroes - Centro de Rehabilitación Canina lleva 34 mil seguidores, donde se encuentra la historia de los canes rescatados.





