En medio de los olores del adobo, de las mesas y sillas, de las tradiciones de Arequipa, en el local de Adobos La Elsita, en la plaza de Cayma, existía un personaje que ha partido a la eternidad para convertirse en leyenda. Nos referimos a Nelly Díaz Sanz, campeona de básquet femenino en 1948, quien, a los 95 años, falleció el último martes.
Ya no se escuchará su típica frase, cuando le preguntaban: “Doña Nelly ¿Cómo está? y ella respondía: “siempre bien”, dos palabras que la caracterizaban para demostrar que una vida llena de deportes, es una garantía para tener una buena vejez.
Para los caymeños, Doña Nelly es un personaje símbolo del distrito y también del deporte, específicamente del básquet femenino, pues su trayectoria es un relato de triunfos que trascienden fronteras. Desde las canchas de su querido Club Buenos Aires de Cayma, Nelly escaló hasta la selección nacional, donde alcanzó la máxima gloria al coronarse Campeona Sudamericana. Su participación en los Juegos Bolivarianos y su liderazgo dentro de la Selección de Arequipa la convirtieron en un referente eterno para las nuevas generaciones de deportistas.
Tal era su impacto que su figura inspiró, junto a sus compañeras, las notas de la emblemática pampeña “Caymeñita”, compuesta por Víctor Neves Bengoa; un himno que hoy resuena con más fuerza en honor a esas “caymeñitas” que hicieron historia.
UNA DERROTA DEMOSTRADA AL EQUIPO ALL STARS DE ESTADOS UNIDOS
Su sobrina, Aurora Jiménez, narra con nostalgia todos los logros que tuvo, pero sin duda el que más recuerda y el que siempre contaba, fue cuando su equipo ya estaba en la selección nacional de básquet, con muchas compañeras de su club Buenos Aires de Cayma, se enfrentaron al poderoso equipo All Stars de Estados Unidos en 1951,derrotándolas, no solo en Arequipa, sino también en la ciudad de Lima.
Nelly Díaz Sanz

“Contaba que las extranjeras decían que, por la altura, Arequipa era ventaja, entonces dice que dieron la revancha en Lima, y así también ganaron, un equipo de un país que ama el básquet”, relató Aurora.
Cuando ya dejó de practicar el deporte que más amaba, organizaba reuniones y fiestas sociales que reunía a los vecinos de Cayma y otros distritos. “Mi tía era bien conocida, hasta hace algunas semanas, venía la gente al local y preguntaba por ella, pero ojo, siempre decían, la señorita Nelly, porque ella no llegó a tener hijos”, agregó.

Si bien no tuvo hijos, sus sobrinos y muchos admiradores se volvieron legado de Nelly, por el deporte, por el básquet y por su amor a Arequipa, es por eso que todas sus historias eran un regalo.
Sus restos, descansarán en el cementerio de Cayma a partir de este 5 de febrro, ubicado a unos metros de la plaza del distrito, todo esto a partir de las 15:00 horas, claro está, primero habrá una misa de cuerpo presente. Su sobrina agregó que ella descansará junto a su hermana Elsa quien falleció hace algunos años.
“Yo agradezco todo el cariño de la gente, amigos conocidos, ha sido un gran regalo para todos, el amor que le han tenido”, mencionó doña Aurora.





