El viernes por la noche, hace una semana, una vela encendida cambió la vida de Pedro Uturrinco y su familia. En su vivienda rústica de madera, ubicada en la zona de La Calderona, en la provincia arequipeña de Camaná, el fuego avanzó sin dar tregua mientras él dormía. No hay electricidad en la zona y la vela era su única luz.
Según narró el afectado a las redes sociales de Camaná, el siniestro se habría originado cuando una vela quedó encendida, ya que la vivienda no cuenta con servicio de electricidad. El hombre, quien esa noche se encontraba solo en la vivienda, indicó que se quedó dormido y, minutos después, el fuego se propagó rápidamente por la casa de madera. Pese a la distancia y gracias a la rápida intervención del Cuerpo General de Bomberos, fue rescatado entre las llamas.
PERDIERON HERRAMIENTAS DE TRABAJO Y FUENTES DE INGRESO
El fuego destruyó todo lo que había en la vivienda: prendas de vestir, víveres, muebles, herramientas de trabajo y equipos, además de causar la muerte de 50 cuyes, patitos, gallinas, pavos y ovejas, que eran el principal medio de sustento de la familia. La esposa del afectado, quien padece artritis, se dedicaba a la venta de estos animales para generar ingresos.
Asimismo, se informó que el fuego también consumió dos motobombas y herramientas de trabajo pertenecientes al hijo de la familia, agravando aún más la situación económica. “Nos hemos quedado solo con la ropa puesta”, contó el adulto mayor, quien mostró fotografías de los animales y alimentos completamente calcinados.
Desde el día del incendio, la familia, incluidos sus dos nietos de 8 y 5 años, duerme en una carpa improvisada y para preparar sus alimentos, recurrió a sus vecinos, quienes prestaron las ollas, platos y cucharas.
Ante esta dramática situación, Pedro Uturrinco pidió apoyo solidario para reconstruir su vivienda, en especial los dormitorios, la cocina y los cuartos destinados a sus nietos. La familia necesita con urgencia calaminas, palos, materiales de construcción y equipamiento básico para empezar de nuevo. En el mejor de los casos, esperan módulos prefabricados.
Las personas que deseen colaborar pueden hacerlo mediante Yape al número 948 342 474, a nombre de Gloria Hua, familiar de los damnificados.





