El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), Julio Velarde, recordó desde Arequipa que, durante varios años el Perú estuvo entre las economías que más crecían en América Latina, junto con Panamá y República Dominicana. Sin embargo, advirtió que en la última década el país perdió ese dinamismo, mientras otras economías de la región continuaron avanzando.
El titular del BCR también destacó la estabilidad monetaria y macroeconómica alcanzada por el Perú, especialmente al compararla con las crisis económicas de las décadas de 1970 y 1980, cuando la población sufrió una fuerte pérdida de poder adquisitivo y una caída prolongada de sus ingresos.
En ese sentido, defendió la importancia de mantener la autonomía del Banco Central de Reserva y las reglas que, desde 1990, impiden que la entidad financie directamente al Gobierno de turno.
RECONOCIMIENTO A JULIO VELARDE
Velarde llegó a Arequipa para recibir el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Católica de Santa María (UCSM), durante una ceremonia realizada el lunes 17 de agosto en Arequipa.
La distinción fue entregada por el rector de la Universidad Católica de Santa María, Jorge Luis Cáceres Arce, quien estuvo acompañado por autoridades académicas de la institución.
En su discurso, el economista también puso el foco en uno de los principales problemas que, a su juicio, enfrenta el país: la necesidad de dejar atrás el clientelismo y fortalecer la meritocracia en las instituciones públicas.
Velarde sostuvo que el Perú necesita recuperar el ritmo de crecimiento económico que alcanzó en décadas anteriores y generar condiciones para que las instituciones puedan mantenerse firmes frente a los cambios de gobierno y las coyunturas políticas.
“Debemos contribuir todos para hacer que sea un país menos clientelista, más meritocrático”, señaló durante su intervención.
Como ejemplo, mencionó al propio Banco Central de Reserva, donde, según explicó, los procesos de incorporación y ascenso se realizan mediante mecanismos competitivos basados en la meritocracia. Consideró que estas prácticas deberían trasladarse al servicio civil y a la administración pública.





