El presidente de la Asociación de Grifos de Arequipa, Magno Salas, informó ayer que el 7 de abril se registró un aumento significativo en el precio de los combustibles, con un alza de un sol por galón en el diésel y de 0.70 céntimos en las gasolinas, que representa el pico más alto desde febrero, mes en que inició el conflicto armado en Medio Oriente y comenzaron las variaciones constantes en el mercado energético mundial.
“El precio internacional ha llegado a 117 dólares el barril de petróleo”, señaló Salas. Afirma que la escalada se dio tras sucesivas tensiones geopolíticas. No obstante, ese mismo día el panorama cambió abruptamente cuando se reabrió el estrecho de Ormuz, provocando que la cotización descendiera a 90 dólares por barril. “Podría generar una tendencia a la baja en las próximas semanas”, dijo.
El representante gremial recalcó la importancia de que la población entienda cómo se fijan los precios de los combustibles en el país.
Explicó que los importadores y productores son quienes establecen los costos, y que en Perú operan solo dos plantas de producción: Petroperú y Repsol, las cuales abastecen el mercado nacional. Sin embargo, el 80 % del combustible que se consume en el país es importado, lo que lo hace especialmente vulnerable a los cambios en el mercado internacional.





