La Municipalidad Distrital de Ocoña advirtió el inminente riesgo de desborde del río Ocoña, tras identificar al menos 12 puntos vulnerables que ponen en peligro viviendas, cultivos y la Panamericana Sur de Arequipa. La situación se atribuye a presuntas deficiencias en los trabajos de defensa ribereña ejecutados por el Programa Subsectorial de Irrigaciones (PSI) del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego.
El alcalde de Ocoña, Waldo Llerena, informó a Diario Correo que el gobierno central invirtió cerca de 5 millones de soles en obras de enrocamiento; sin embargo, informó que gran parte de estos trabajos estaría mal ejecutado en un tramo acumulado de casi 5 kilómetros, lo que habría dejado expuesta a la población ante el incremento del caudal del río.
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Los tramos identificados como vulnerables se ubican en los sectores de El Arrosal, Huantay, Mollebamba, Hualla, La Valdivia y Pueblo Viejo. De acuerdo con la autoridad edil, los puntos más críticos se concentran en Mollebamba y Hualla. En este último sector, el riesgo es extremo, pues un eventual desborde podría arrasar con el pueblo e interrumpir la carretera de la Panamericana Sur de Arequipa.
La preocupación es constante para los agricultores. Llerena advirtió que un desborde del río podría ocasionar pérdidas millonarias al dañar los cultivos de arroz, cereal que se encuentra a solo 15 días de la cosecha. Solo en Mollebamba y Hualla existen alrededor de mil hectáreas sembradas, cuya producción estaría en grave riesgo.
OCOÑA PIDE INSPECCIÓN DEL RÍO
Ante este escenario, el alcalde solicitó al Programa Subsectorial de Irrigaciones y al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) del Gobierno Regional de Arequipa el envío urgente de un equipo técnico para verificar en el lugar, el estado real de las defensas ribereñas ejecutadas durante el 2025.
Según el oficio remitido el pasado 2 de febrero, la autoridad distrital sostiene que gran parte de las estructuras construidas por la empresa contratista fueron seriamente afectadas con una primera crecida del río, dejando varios sectores en condición de alta vulnerabilidad y exponiendo directamente a la población.
Llerena indicó a Correo que nunca antes se había observado un nivel de deterioro tan severo con una primera crecida de apenas 600 millones de metros cúbicos, cuando en años anteriores el río superó los mil millones sin causar daños de esta magnitud. El temor se incrementa ante el anuncio de nuevas lluvias en los próximos días, que podrían elevar aún más el caudal y terminar en una emergencia y pérdidas millonarias.





