En medio del lodo, las piedras y la incertidumbre por la interrupción de la Panamericana Sur, efectivos de la Comisaría PNP Ocoña organizaron una olla común para alimentar a los cientos de pasajeros que permanecen varados en la carretera y esperan que la vía sea rehabilitada para continuar con sus viajes.
Los agentes prepararon y repartieron desayunos a los conductores y viajeros, muchos de ellos permanecen atrapados desde el domingo, debido a los derrumbes y la caída de rocas que bloquearon la carretera. La emergencia habría dejado a más de 4 mil personas y cerca de 700 buses sin posibilidad de avanzar.
Para los pasajeros, que enfrentan el cansancio, la falta de alimentos y la preocupación por no saber cuándo podrán continuar su recorrido, un plato de comida se convirtió en un alivio durante la espera. Algunos decidieron caminar por largas horas para llegar a las ciudades más cercanas como Atico y Ocoña en busca de alimentos.

Los policías, además de mantener el control y la seguridad en la zona, decidieron involucrarse directamente en la atención de las personas afectadas, preparando un desayuno caliente para aliviar por unas horas las dificultades que enfrentan los viajeros.
La iniciativa fue recibida con agradecimiento por los pasajeros, quienes reconocieron el gesto de los agentes en momentos en que la emergencia mantiene paralizado el tránsito y obliga a cientos de personas a permanecer a la intemperie, en medio de una carreteraconvertida en barro y piedras.





