Lo que empezó como una mañana de recreación en la segunda playa de Mollendo terminó en minutos de angustia. Un joven bañista fue arrastrado aproximadamente 150 metros por la fuerza del mar y estuvo a punto de morir ahogado.
La reacción de los efectivos del Destacamento de Salvamento y Rescate Acuático evitó una tragedia. Alertados por los gritos de otros veraneantes, los rescatistas ingresaron de inmediato al agua y lograron alcanzar al joven, quien era desplazado mar adentro por la corriente.
El operativo se realizó en cuestión de minutos. Tras ponerlo a buen recaudo en la orilla, el bañista recibió atención inmediata para descartar complicaciones producto del esfuerzo y la ingesta de agua. Afortunadamente, se recuperó y se retiró por sus propios medios.
El hecho sugiere a los veraneantes a respetar las indicaciones del personal de salvataje y a no confiarse ante las corrientes.
Los efectivos de Salvataje se encuentran en las playas de Mollendo en Islay y en Camaná durante todo el verano, con el fin de acudir en emergencias como estas.





