
1 / 25 La Batalla Ritual del Chiaraje: Sangre, honor y valentía a más de 4 500 metros de altura

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No es la lluvia con granizo la que hace trepidar la pampa, tampoco es el sonido de decenas de armas disparándose a la vez, es el sonido de las rocas proyectadas por huaracas, que caen por doquier, dando aviso que la Batalla Ritual del Chiaraje ya ha comenzado en Cusco, y que cientos de hombres se enfrentan entre sí, por costumbre, por honor, por placer.
El Chiaraje es una de las tradiciones más fascinantes y únicas en Perú, que se destaca por su profunda conexión con la historia y la cultura del país, donde cada año, durante el mes de enero, pobladores de las comunidades de Checca y Quehue en la provincia de Canas, protagonizan esta ceremonia ancestral que ha cautivado a generaciones y que también plantea muchos puntos interesantes, y hasta perplejidad, sobre cómo el hombre del Ande exterioriza sus sentimientos, sus tradiciones y sus ganas de celebrar la vida buscando la muerte.
Este combate tiene sus raíces en las antiguas prácticas incas y preincas, donde las comunidades realizaban enfrentamientos rituales con el fin de determinar la fertilidad de sus tierras y asegurar una buena cosecha para el año venidero. Este enfrentamiento simbólico representa la eterna lucha entre el bien y el mal, y se considera un método para honrar y agradecer a la Pachamama, la Madre Tierra, buscando su favor y protección.
PREPARATIVOS
Los preparativos para la Batalla del Chiaraje comienzan semanas antes del evento. Las comunidades de Checa y Quehue se organizan meticulosamente para preparar sus armas tradicionales, que incluyen hondas, látigos y otros elementos contundentes como tuercas grandes de hierro, bolas de acero y hasta piñones de motocicletas. Los más puristas citan que estos últimos elementos desvirtúan la originalidad del evento, sin embargo, los más jóvenes se preparan con todo para la pelea.
“Un día antes ya no podemos dormir, estamos alistando nuestras cosas para ir al Chiaraje y la emoción nos gana, yo vengo desde que tengo 15 años y no me da miedo la muerte, si es que salimos vivos está bien, y si es que morimos también, igual será una ofrenda para la Pachamama”, cita el joven participante de Quehue, Adolfo Champi.
Además de los preparativos personales, se selecciona a los líderes de cada bando, quienes tendrán la responsabilidad de guiar a sus compañeros durante el enfrentamiento.
Cabe mencionar que hay grupos muy bien organizados, que además de compartir el mismo ímpetu y entusiasmo, comparten la misma vestimenta, cascos y botas, todo finamente marcado con el nombre de su bando. Este 2026, vimos a los ‘Los Águilas Negras’, ‘Los Corazones Ardientes’, ‘Los Guerreros Purita Sangre’, ‘Los Auténticos Qoriliwis’, ‘Los Truenos Aguerridos’, entre otros.
CUANDO EL DÍA LLEGA
El día del Chiaraje, los participantes se congregan en la extensa pampa de Chiaraje, ubicada sobre los 4 500 metros sobre el nivel del mar. Vestidos con trajes típicos coloridos y portando sus banderas, marchan hacia el campo de batalla. La ceremonia se inicia con una serie de rituales de ofrenda a la Pachamama, destinados a asegurar su protección y bendición para el evento.
Antes del combate los guerreros comen y beben de las viandas llevadas por sus madres, hermanas o sus mujeres, brindando con chicha de jora, cerveza o licor puro, todo a fin de combatir el intenso frío de la zona y de armarse de valor para recorrer la extensa pampa.
Cabe mencionar que las mujeres no están permitidas de ingresar a combatir, sin embargo acompañan en todo momento a los luchadores, llevándoles agua, comida y curando sus ocasionales heridas, como nos cuenta Delfina Cansaya, moradora de Langui: “No podemos entrar porque dice que trae mala suerte, así que participamos desde fuera, este año trajimos timpu de cordero acompañado de chuño y queso andino, además cantamos y ayudamos a los heridos, es la parte que nos toca en el combate y lo hacemos lo mejor que podemos“.
LA BATALLA
La batalla en sí es un espectáculo vibrante, lleno de color y energía. Los combatientes se enfrentan en una serie de ataques coordinados, utilizando sus hondas para lanzar piedras a sus oponentes. Aunque el enfrentamiento puede parecer peligroso, existe un código de respeto y honor que todos los participantes deben seguir estrictamente, lo que minimiza significativamente el riesgo de heridas graves.
Ambos bandos ocupan los lados opuestos de la pampa Chiaraje, y buscan dominar el medio cuando entran en combate. Por lo general los más jóvenes son los primeros en ingresar al ruedo, lanzando insultos y blandiendo sus armas, luego ingresan los guerreros a caballo para adelantar sus tropas o rescatar a los rezagados.
Anteriormente se ‘jugaban’ dos asaltos, uno por la mañana y el otro por la tarde, sin embargo, a partir de este 2026, los pobladores relatan que acordaron hacer uno solo, comenzando la pelea aproximadamente al medio día y extendiéndose hasta las cuatro o cinco de la tarde.
Este año el bando de Quehue ganó la contienda, haciendo retroceder a sus adversarios hasta su territorio. Se reportaron al menos 10 heridos con heridas por impacto de piedras, policontusos y otros con torceduras en piernas y brazos. No es fácil correr a través de un campo escarpado, lleno de ichu y rocas.
IMPORTANCIA CULTURAL
La Batalla del Chiaraje es mucho más que un simple enfrentamiento; es una celebración de la identidad cultural de estas comunidades cusqueñas. A través de este ritual, se fortalecen los lazos comunitarios y se mantiene viva una tradición que ha perdurado a lo largo de los siglos, reflejando el espíritu y la resistencia de los pueblos andinos.
En conversación con los guerreros, ellos denostan contra quienes critican esta actividad, calificándola de brutal e inhumana, refiriendo que todos acuden al Chiaraje por voluntad propia, sin ningún tipo de presión u obligación, haciéndolo por el impulso de seguir sus costumbres, heredadas a través de muchas generaciones.
“A mi me trajo mi papá, como a él lo trajo mi abuelo. Acá encuentras compañerismo y valor, cosa que no hay en otros lados, por supuesto que jugamos con la muerte, pero es igual en la calle, uno no sabe cuándo ni cómo va a morir, así que nosotros preferimos arriesgarnos acá, antes de entrar nos encomendamos al Patrón Santiago y a nuestra Pachamama, si lo haces con fe, nada te puede pasar”, cita Julio Rado, comunero de Yanaoca.
En resumen, la Batalla Ritual del Chiaraje es una expresión vibrante y apasionante de la cultura andina, un evento que combina historia, espiritualidad y comunidad en un solo acto de valentía y tradición. Este ritual no solo es un espectáculo visual, sino también una conexión viva con el pasado y una afirmación de la identidad cultural de las comunidades involucradas.
CIFRAS:
- Diez mil personas aproximadamente asistieron al Chiaraje 2026, de las cuales dos mil eran combatientes y los demás eran familiares, curiosos y hasta turistas.
- Dos fallecidos por impacto de piedras se registró en la versión 2025 del Chiaraje, este año no hubo víctimas mortales.
- Dos ambulancias del Ministerio de Salud aguardaban en la zona para el traslado de los heridos a los hospitales cercanos. Cabe destacar que la presencia de la Policía o Ministerio Público es nula en el lugar, es un acuerdo tácito y antiguo entre las comunidades y la ley, que se respeta hasta ahora.
- Dos frentes principales se disputan la batalla, por un lado ‘Los Altos’, encabezados por los comuneros de Checca, junto a Langui, Layo y Kunturkanki, por el otro lado ‘Los Bajos’, dirigidos por pobladores de Quehue, Yanaoca, Pampamarca y Túpac Amaru.





























