“Queremos a Castillo”, gritaban los manifestantes que acatan el sexto día de paro indefinido en la región Junín. Ellos aguardaban en las afueras del Coliseo Wanka mientras allí se desarrolla la Mesa de Diálogo con la presencia de cinco ministros y un viceministro de Estado. Los protestantes intentaron ingresar al recinto y fue entonces cuando la policía lanzó bombas lacrimógenas para repelerlos.