Junín enfrenta un escenario crítico ante la vigencia de la alerta por “El Niño Costero”, proyectada hasta el verano de 2027. Informes del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) advierten una doble amenaza. Primero: lluvias intensas, huaicos y desbordes de ríos en distritos del valle y selva central, y, segundo: una severa sequía en las zonas altoandinas.

Existe riesgo muy alto por movimientos de masa, en 11 distritos con 109.068 habitantes y más de 49.000 viviendas expuestas.

El peligro también alcanza a nueve distritos con riesgo muy alto de inundación, donde están expuestas 86.927 personas y 28.618 viviendas. Además, otros 47 distritos presentan riesgo alto, con 525.290 habitantes potencialmente afectados. La infraestructura pública también está comprometida: cientos de colegios y establecimientos de salud se encuentran en zonas susceptibles a huaicos, derrumbes y anegamientos.

En las zonas altoandinas, 69 distritos presentan riesgo alto por sequía, comprometiendo a 328.554 habitantes. El déficit de lluvias amenaza 196.048 hectáreas agrícolas, además de 795.045 hectáreas de pastos y una importante población de ovinos, vacunos y alpacas. CENEPRED recomienda acelerar la descolmatación de cauces, el mantenimiento de reservorios y sistemas de riego y el almacenamiento de agua, además de evaluar las zonas vulnerables a nivel de microcuencas antes del verano de 2027.