Un conflicto interno entre médicos veterinarios ha escalado hasta convertirse en una disputa abierta por el control del Colegio Médico Veterinario, situación que ayer quedó en evidencia durante una conferencia de prensa realizada en un conocido hotel de Lima.
El evento fue convocado por Roberto Gamarra, quien se presentó como decano nacional de la orden profesional y aseguró contar con reconocimiento en Registros Públicos. Sin embargo, el acto fue interrumpido por un grupo de médicos veterinarios procedentes de Junín, quienes rechazaron su autoridad y denunciaron graves perjuicios.
Denuncian suspensión de la habilitación profesional
Los manifestantes señalaron que, como consecuencia del conflicto institucional, su habilitación profesional se encuentra suspendida, lo que les impide ejercer la profesión e incluso ha provocado despidos laborales.
“Nos hemos enterado que han nombrado un comité de reorganización cuando ya existe un consejo directivo en plena actividad”, manifestó una de las profesionales afectadas durante la protesta.
Junín desconoce comité de reorganización
El decano del Colegio Médico Veterinario de Junín, Néstor Molina, afirmó que su región no reconoce a ninguna junta reorganizadora y respaldó la posición de los veterinarios que interrumpieron la conferencia.
Según indicó, las decisiones tomadas desde la supuesta reorganización carecen de legitimidad y estarían generando un daño directo a los profesionales habilitados en diversas regiones del país.
Denuncias cruzadas agravan la crisis
En medio de esta disputa, Roberto Gamarra informó que José Mantilla Gallardo y Jesús Molina han sido denunciados, profundizando el enfrentamiento interno dentro del gremio veterinario.
El conflicto ha generado preocupación entre los colegiados, quienes advierten que la falta de claridad institucional convierte a la orden profesional en un “botín” de intereses, debilitando su rol de representación y afectando el ejercicio profesional a nivel nacional.





