El Gobierno Regional de Junín ejecuta un proyecto de biodiversidad denominado: “Mejoramiento de los servicios de gestión de la diversidad biológica en 9 provincias del departamento de Junín”, que busca conocer y preservar los recursos naturales de las nueve provincias, con especial atención en la conservación del recurso hídrico.

El gerente regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, Vladimir Yáñez, explicó que la iniciativa, iniciada en 2022 y con una inversión cercana a S/9 millones, contempla intervenciones en cochas naturales, bofedales, ojos de agua y zonas de reforestación.

Recuperan

“Al conocer la biodiversidad por cada zona y por cada sector, vamos a poder hacer intervenciones y que estas se hagan a través de planes”, señaló Yáñez. Precisó que ya se ejecutaron más de 20 cochas en zonas altoandinas de las nueve provincias, mientras que en la selva se identificaron y mejoraron ojos de agua.

Estas intervenciones buscan incrementar el almacenamiento de agua y recuperar los denominados “colchones de agua”, como los bofedales, para favorecer tanto a los ecosistemas como a las poblaciones que utilizan el recurso para actividades agrícolas y consumo.

El funcionario detalló que las cochas son complementadas con acciones de reforestación, de manera que la intervención no se limite al almacenamiento del agua.

“Se ha hecho una intervención conjunta donde a la población se le ha dado de repente 1, 2, 3 hectáreas en función a las características de la zona y de esta manera y de manera conjunta se está trabajando”, explicó. Agregó que las comunidades cumplen un papel clave, pues son “los primeros beneficiarios y los primeros guardianes de nuestros recursos”.

Equipos

El proyecto también contempla un componente de calidad ambiental, mediante la adquisición de equipos para monitorear agua, suelo, aire y ruido, los cuales fueron entregados a las nueve municipalidades provinciales. Según Yáñez, estas herramientas permitirán a los gobiernos locales contar con información técnica para fiscalizar posibles afectaciones ambientales, especialmente ante conflictos relacionados con actividades extractivas.

“De qué vale que haya de repente una afectación a un cuerpo de agua, una afectación por un derrame si no sabemos cuantificarlo, no sabemos medirlo”, cuestionó.

Además de las intervenciones físicas, el proyecto permitirá actualizar información sobre especies, bosques y zonas degradadas para orientar futuras inversiones ambientales. Yáñez sostuvo que esta información será sistematizada para dejar una base de datos que pueda ser utilizada por las próximas gestiones.

“Tener hoy en día la región Junín saludable en el eje ambiental no es tan fácil”, afirmó, al señalar que el objetivo es que la población también comprenda la relación entre el cuidado de los recursos naturales, el agua y los efectos del cambio climático.